Entrevista a Simón Campusano de Niños del Cerro: “Si miramos para atrás, solo nos han pasado cosas buenas”

En la previa a su presentación en la próxima edición de Festival Rec en Concepción, el músico chileno reflexionó sobre el crecimiento de la banda, la autogestión y la visibilidad que el festival regional le está dando a artistas emergentes.

Por José Tomás Prado

1. ¿En qué se encuentran los Niños del Cerro? ¿Siguen girando en promoción a Suave Pendiente (2022)?

  • Si, igual este segundo semestre ya se está reactivando la cosa. Paramos en el invierno porque habíamos hechos hartas cosas. En marzo estuvimos de gira por Perú, Colombia y México. Después llegamos a Chile para hacer una gira en mayo, donde pasamos por Concepción también. Después de eso hicimos la Blondie a fines de abril, por lo que fue harto movimiento durante esos meses y decidimos parar por un rato hasta ahora. El REC es parte de la vuelta de este segundo semestre.

2. Considerando que su último disco les valió su segunda nominación a los Premios Pulsar y un gran recibimiento de parte de la crítica, ¿crees que se les abrieron nuevas puertas?

  • Si, pero no por los premios (risas). Hay un interés y una audiencia que ha ido creciendo. El proyecto ha empezado a llamar la atención en otros lados, yo lo veo por cosas como la comunidad de rateyourmusic, cachaí. Como fenómenos que son un poquito más globales y no tan locales. También pudimos constatar eso en la gira que hicimos. Nunca habíamos estado en Colombia y nos dimos cuenta de que había una audiencia importante ahí, por lo que valía la pena volver. Ya en México era nuestra tercera visita y fue mucho más fácil montar las fechas y armar una gira, como ya teniendo en consideración que hay un interés y gente dispuesta a pagar una entrada.

  • Pero no es algo que nos quite el sueño ni nada, seguimos haciendo música desde el mismo lugar que el principio, solo que ahora hay más gente que nos escucha, lo cual es súper gratificante, pero más allá de lo que podemos ver en las giras o lo poco que se puede ver en internet, estamos lejos de ser una banda masiva. Lo del REC nos pone contentos porque hace mucho que queremos tocar en ese festival y por fin resultó, llegó esta invitación y en un buen momento. Eso me parece súper lindo.

3. Comparándolo con sus inicios, ¿qué tan distinto es la dinámica de la banda a la hora de ensayar, componer y grabar música?

  • La dinámica en la intimidad de la banda se ha vuelto un poco más colectiva, pero no ha cambiado mucho que digamos. Sigue el mismo espíritu y ganas de hacer música. Eso es lo que yo creo, es la gran cosa que se mantiene media intacta desde el principio. Han cambiado las circunstancias, en general para bien y por el hecho de llegar a una mayor audiencia. Desde Lance (2018) en adelante que pudimos empezar a grabar en estudio, algo que siempre quisimos hacer.

  • Eso es lo que ha ido cambiando, nos sentimos en lugar súper cómodo porque ahora podemos permitirnos descansar más en otras cosas y tener un equipo de trabajo, que antes no teníamos. Durante muchos años éramos solo nosotros cargando la van y haciendo todo. Ahora llevamos un año trabajando con el sello Fisura, Intrépido en el booking y el gran equipo técnico que hemos logrado afiatar en el último tiempo. Eso hace que la pega sea mucho más cómoda y hace que también se me ocurran más ideas o me den ganas de abordar la nueva música de otra forma. Ahora sí puede existir la proyección de ir a un estudio en particular, pasar una cierta cantidad de tiempo gracias a nuevos recursos y así motivarme a hacer música de manera diferente.

  • Hay otra predisposición, como que yo en este momento no he compuesto canciones nuevas para Niños del Cerro pero hay varias directrices que se están acercando a un resultado, varias ideas de la música nueva que tenemos ganas de hacer, que de a poquito están encontrando su camino. Todo supeditado a las nuevas posibilidades que el mismo proyecto nos abre.

4. ¿Crees que el trabajar con sellos o tener un mayor equipo de trabajo afecta a dejar de lado un poco esto del “do it yourself”?

  • Yo creo que afecta en un buen sentido, es como la amplificación de lo mismo. Nosotros conocemos a los cabros de sello Fisura de hace 10 años, la misma época de Piloto. Sigue siendo autogestión, porque no conocemos otra cosa.

5. ¿Pero están cómodos con esa forma de trabajo? ¿Les llamaría la atención si llegara un sello multinacional?

  • Si, estamos muy cómodos trabajando así y yo creo que nunca va a pasar que llegue un sello, porque es algo que acá no existe, al menos para la música que hacemos nosotros no existe y no hay interés. Sería muy raro que Niños del Cerro, haciendo la música que hacemos llegara a ser una hueá muy masiva.

6. ¿Hay intenciones de ser una banda masiva?

  • Por supuesto que no, las pretensiones o la búsqueda artística de la banda nunca ha ido de la mano con la cantidad de gente que nos pueda escuchar, eso ha sido completamente orgánico.

  • Todavía recuerdo una de nuestras primeras presentaciones en un lugar clandestino que solo duró 6 meses funcionando, aún no sacábamos Nonato Coo. La tocata estuvo súper buena y después de tocar salí a la terraza donde había unas 50 personas y recuerdo pensar con felicidad “esta es toda la gente que nos va a conocer en la vida”.

  • Pensaba que la hueá que hacemos es tan rara o tan poco amigable para un público más amplio y más encima autogestionada, sentía que no teníamos las capacidades de llegar a más gente y yo estaba muy conforme con eso. Dije: se acabó, si esto es para siempre, estoy feliz. Desde pensar eso a los 22 años, hasta todo lo que ha pasado hasta ahora me hace sentir muy afortunado.

7. Al final su mayor motor fueron las ganas supongo, más que generar una audiencia o internacionalizarse

  • Si, es que a nosotros desde el día 1 nos han vendido ese cuento de la proyección. Cada vez que terminábamos un disco nos decían “si hacen otro, les va a ir más la raja” y así. Igual nos afectó en cierto punto, pero hace rato nos despojamos de esa idea porque nos hacía mal y nos impedía disfrutar de lo bueno que estaba pasando en ese momento.

  • En realidad, si miramos para atrás, solo nos han pasado cosas buenas. Hemos tenido momentos súper difíciles y ha sido todo muy a pulso, sí, pero sumando y restando, lo que ha pasado desde el día 1 solo han sido cosas buenas porque las expectativas siempre han estado muy bajas. Entonces si, Niños del Cerro es una banda que si tiene su propia ambición artística, pero eso jamás ha tenido relación con hacer crecer una audiencia. Siempre ha sido una búsqueda más personal, y que la audiencia haya crecido nos tiene súper contentos.

8. Eso supone un proceso más orgánico, ¿no?

  • Si, ahora agradecemos que tengamos un público más grande y que podamos llenar un lugar como la Blondie, eso está súper lindo y nos hace sentir bien, pero está lejos de ser un motor creativo para la banda.

9. Adentrándonos a lo que será el REC me gustaría preguntarte: ¿Qué te parece la preocupación que ha tenido la organización del festival con incluir en su cartel a bandas regionales y emergentes?

  • Me parece excelente la iniciativa. Es un festival como pocos, en el que sí nos interesaba estar. A mi me hace mucho más sentido tocar en REC que en Lollapalooza, porque es un festival gratuito y para la comunidad, entonces para mi y los valores con los que trabajamos, esta invitación es mucho más significativa.

  • Todas las otras experiencias que hemos tenido en festivales son mucho más impersonales y las entradas son carísimas, respondiendo a otras lógicas más de mercado con las que nosotros no nos sentimos tan identificados. El hecho que el REC ya lleve hartas ediciones y se haya consolidado como un festival masivo, gratuito, que traigan bandas increíbles de afuera y que se preocupen de artistas emergentes me parece increíble y me hace sentir muy contento que estemos en ese cartel.

10. ¿Te parece que estas iniciativas por parte de grandes eventos y festivales ayuda a la profesionalización y visibilización de las bandas? O crees que el dejar de ser “amateur” pasa por otro lado.

  • Buena pregunta. La verdad es que no creo tanto en esa lógica de amateur o profesional, pero para temas de visibilidad si son muy importantes. Gracias a esta vida ligada a la música y la autogestión, he tenido la oportunidad de ver a bandas en lugares muy pequeños, pero sonando de manera muy profesional. Propuestas muy interesantes que siento que todo el mundo debería conocer.

  • Me pasó por ejemplo con los Asia Menor, que son de Temuco. Por fin un montón de gente los está conociendo y yo los vi hace 4 años en una tocata donde no habían más de 30 personas viéndolos. Entonces sí, me hace mucho sentido y encuentro que festivales como estos son una súper buena plataforma para darle visibilidad a estos proyectos.

  • Me parece bien poner a bandas que están haciendo cosas interesantes en un lugar como el escenario del REC, siento que es muy bueno para construir cosas a largo plazo. Tampoco pierdo el sueño con eso, no me parece que las bandas aprendan a tocar en escenarios gigantes sea lo más importante. Este tipo de escenarios se construyen desde otro lado. Si todo estuviera menos precarizado, si los lugares fueran mejores técnicamente para tocar, si existiera una estructura más resuelta, puta ya, toquemos todos con in ear, si está todo bien. Eso es lo que me parece que hay que resolver primero. Para que las bandas jóvenes aprendan a tocar en escenarios grandes, tienen que existir escenarios grandes y REC está haciendo la pega bien en este sentido, me parece súper bueno.

11. Bajo esta misma línea, ¿qué consejo le darías a las y los artistas emergentes?

  • Que se entreguen por completo al arte que están haciendo, eso les va a aclarar mucho el camino en relación con las decisiones que tomen. No hay nada pavimentado ni escrito en piedra, cachaí. No hay un manual para hacer las cosas.
  • Nosotros venimos trabajando desde la autogestión desde el día 1, pero es por sentido común, no porque alguien nos dijo o porque encontrábamos que era cool.

  • Hacer tocatas en casas era lo más lógico para nosotros porque éramos de la periferia, y no íbamos a perder tiempo a los bares del centro para que nos vieran los mismos amigos periféricos que teníamos en ese entonces. A eso voy con entregarse, a ese tipo de decisiones que van de la mano con lo que la misma música te está pidiendo. Cuando lo empiezas a ver así y a bajar un poco las expectativas de todo, enfocándote solo en la música que te propusiste hacer, todas las propuestas irán saliendo de manera más orgánica y vas madurando en el camino.

  • Esto es mucho más notorio ahora que es muy fácil perderse en las redes sociales y que alguien te diga qué estrategias hay que seguir. No tiene por qué ser así, uno tiene que responder a lo que siente o lo que te haga sentido, no hay que hacer cosas porque alguien te dijo que le funcionó a otra persona. Escucharte más a ti mismo y desde ahí proponer tanto artísticamente como a nivel de gestión. Equivocarse es parte del proceso, pero la idea es no perderse en eso y que la frustración no te coma. Si no esperas ningún tipo de resultado, todo va a ser positivo.