Entrevista con Victor Cely de Nasa Histoires: "La salud mental es el estandarte que define nuestro camino"

Desde las tierras Tunjanenses en Colombia, Nasa Histoires ha trazado un camino donde la vulnerabilidad se convierte en música. Tras el recorrido de Flora, la agrupación se sumerge ahora en los instintos más profundos con Fauna, un trabajo que explora la salud mental y las emociones ocultas sin rodeos. En esta conversación, Víctor Cely profundiza en la evolución de su sonido, el proceso de dar nombre a nuestros miedos a través de los animales y la conexión única que han establecido con sus oyentes en el sur del continente, además de la inminente gira que los traerá a nuestro país.

Por: Joaquín Bravo

Presentan Fauna, como el lado B de Flora. ¿Cómo fue el proceso de mirar hacia esos instintos y medios que solemos ocultar para darle un nombre de animal a cada canción?

  • Ya, pues mira que nosotros hemos venido trabajando con una especie de bandera, con una especie de estandarte que es la idea de la salud mental. No es algo que haya ocurrido porque se puso de moda de repente, sino porque siento que después de la pandemia muchos de nosotros nos conectamos con esas emociones un poco ocultas que teníamos, pues al estar también en casa durante muchísimo tiempo solamente con nosotros y con nuestros pensamientos. Yo creo que eso es algo que ha venido ocurriendo a lo largo de la discografía de Nasa Histoires desde finales del 2019 o por ahí. Y ahora pues con Flora presentamos el Flor Morada Tour, hicimos un poco un recorrido por las emociones con el cactus, la bugambilia y el girasol, que eran plantas muy emblemáticas de nuestro sonido. A partir de eso lo que quisimos fue desarrollar ese jardín que teníamos y lo decidimos convertir en algo un poco más selvático. Lo decidimos llevar a algo más de la jungla, más selvático, y pues para darle complemento a esa idea de la flora, pues la flora no puede existir sin la fauna. Son dos cosas esenciales que habitan nuestro universo. Muchas de las canciones de los animales reflejan esos sentimientos que queremos ocultar. Por ejemplo, "Garras", que es la primera canción que sacamos, refleja la ansiedad; es como un animal que nos persigue y nos acecha. Tenemos ahora el "Cervatillo", que refleja ese deseo de crecer pero también ese miedo de crecer. Tenemos el "Urutau", que refleja un poco la depresión y justo es el que le da el nombre al tour, al Días Malos Tour, porque dentro de la canción la letra habla de esa idea de tener días malos y que a pesar de que haya días malos, pues no pasa nada, como que todo es temporal. Cada animal refleja una sensación, una emoción, y complementa ese universo que iniciamos con Flora y ahora que habita la Fauna.

¿Hubo algún instinto o miedo en particular que fuera especialmente difícil de transformar en música o de darle un nombre?

  • Mira que siento que cuando uno está creando música alrededor de un concepto, no es solamente "hoy se me ocurrió hablar de amor y mañana de desamor", sino que había una línea temática que teníamos que seguir. Digamos que no hubo una canción en específico que fuera compleja como tal, pero sí creo que la idea de concebir todo o hilar todo alrededor del concepto puede llegar a ser desafiante. Es como un puzzle, como un sudoku; como que ya pusiste el cinco acá, entonces tienes que encontrar la forma de que todo tenga un sentido y se hile a lo largo de la historia que estás contando.

¿Y elegir el nombre? ¿Elegían el nombre del animal al último o se basaban en el nombre para ya hacer la canción?

  • Algunas canciones nacían con el nombre por sí solo. Por ejemplo, hay una que se llama "Oso en invierno", que será el focus track de nuestro álbum, y al ser un oso en invierno ella misma ya nos cuenta algo que tiene que ver con lo que quiere expresar, que es la idea de la procrastinación. En algunos casos el animal sí nos daba las características de la canción. En otros, por ejemplo en "Cervatillo", hablábamos de la idea de crecer, pero no sabíamos qué nombre de animal ponerle hasta que se creó la segunda estrofa. Ahí fue cuando dijimos: "¿Qué animal sufre un poco al crecer?". Pensamos en la idea del cervatillo, que un poco rompe sus estacas contra los árboles; es una especie de sufrimiento necesario para pasar a otra etapa de la vida.

En cuanto a "Cervatillo", ustedes mencionan que tiene como un sonido, una melodía tipo Disney. ¿Cuándo se dieron cuenta de que esa melodía era precisamente la pieza que faltaba para cerrar el círculo de la canción?

  • Pues yo creo que más bien no fue el cierre, sino que fue el apoyo o lo primero que nació antes de la música. Te decía que creo que lo primero que nació fue la melodía en este caso. Hay muchos autores que a veces componen desde primero la letra y luego la música, o al tiempo. En este caso, primero creamos la melodía, esa melodía muy Disney, y luego sí vino la letra. No le dio el cierre, sino más bien fue como la apertura y a partir de eso construimos todo el universo de la canción.

Pasaron desde el peso de "Urutau" a la luminosidad de "Cervatillo". ¿Es este contraste un reflejo de lo que el público encontrará en el orden de las canciones dentro del álbum?

  • El orden de las canciones presentado en el álbum sí tiene una especie de narrativa. Hay bastantes contrastes también. Con el "Urutau" pasábamos por un momento en el que teníamos mucha tristeza, pero siento que estas canciones tienen un aire más esperanzador porque si bien empieza diciendo que estás teniendo un día malo, en algún punto te dice también que todo es temporal y que todo va a pasar. Nasa se caracteriza mucho por ser música para bailar la tristeza. La escuchas una vez y tu cuerpo te incita a bailar, pero la segunda vez te enfocas en la letra y te conectas con el sentimiento, incluso puedes llegar a sentirte triste. Eso está presente en todo el disco; tenemos esa característica muy marcada: música alegre con letras melancólicas.

En cuanto a Fauna, ¿es el cierre de una etapa o el inicio de un sonido mucho más experimental para lo que vendrá después?

  • Para nosotros yo creo que este Fauna es el cierre de una etapa. Una etapa en la que nosotros estamos aprendiendo también a conectarnos con esta idea de la música. Antes de esto todos nosotros nos dedicábamos a otras cosas, estudiábamos otras cosas, no somos músicos profesionales en nuestra formación original. Creo que eso se refleja un poco en este sonido. Pero siento que lo nuevo que viene para Nasa Histoires nos lo imaginamos tal vez como el fin de un ciclo que habló de unos momentos que vivimos nosotros muy puntuales. Ahora lo que viene nos gustaría irnos a un sonido un poco más global, tal vez hacia el folclore. Ir un poco a esas raíces que igual están marcadas dentro de nuestra música como las cumbias o los bambucos, la música tradicional, pero hacer de esa música algo pop popular que se escuche, que sea digerible y que siga conectando con el sentimiento de las personas.

En cuanto a Chile, la respuesta ha sido inmediata con las preventas agotadas y los Meet & Greet. ¿Cómo interpretan este vínculo tan fuerte con el público chileno antes de haber aterrizado siquiera para el show?

  • La verdad con Chile siempre nos hemos sentido muy agradecidos. El año pasado hicimos en Chile nuestro primer show en lo que se conoce para nosotros como el Cono Sur. Fue el primer gran viaje que hicimos dentro del continente latinoamericano. Para nosotros fue algo inesperado y muy gratificante porque Chile encabeza nuestros tops en redes y en Spotify; es el tercer país en el que más nos escuchan. Al ir allá y darnos cuenta de que, porque la primera vez que fuimos hicimos Sala Metrónomo y vendimos todo, fue increíble encontrarnos con esa energía del público chileno. Saber que ahora que hacemos el Días Malos Tour la gente está conectando también con eso es demasiado gratificante. Después de Chile directamente nos vamos al Lollapalooza ahí en Argentina, entonces es un saltito para ir dando shows. Ojalá lleguemos al sold out pronto para ir con toda la energía positiva. Ya para cerrar, esta gira los lleva por Latinoamérica y España.

¿Sienten que hay una sensibilidad compartida en diferentes países respecto a esta forma tan abierta de hablar sobre la salud mental y la vulnerabilidad?

  • Qué buena pregunta. Yo creo que eso va un poco más allá de las fronteras. Siento que, si bien nosotros no somos completamente iguales a los españoles o los europeos, sí hay un sentir humano que va más allá de lo geográfico y que tiene que ver con la situación actual del mundo. Puede ser la forma en la que la humanidad también está relacionándose con la música, porque siento que en el mundo del mainstream hay mucha música que habla siempre de la felicidad, de irse de fiesta, de amar o del desamor. Pero me parece que esta forma de hablar de la salud mental tan abierta, y al darnos cuenta de que la gente conecta con ese sentimiento, también es un examen de lo que está ocurriendo en las personas y de decir: "Okay, aquí hay algo que tal vez la gente ya había pensado". No es como que haya un rechazo, sino más bien es como un "yo te entiendo, yo también lo he pensado". Es algo post-pandémico, insisto, pero que ya había estado en nosotros de alguna manera.

El "Días Malos Tour" funciona como un refugio para quienes conectan con letras honestas y ritmos que invitan a abrazar la melancolía. La banda proyecta un futuro ligado a raíces folclóricas, aunque hoy habita una etapa de gran cercanía con sus oyentes en cada escenario que pisa. En Chile, el interés por su propuesta se refleja en la rapidez de sus ventas y la calidez de sus seguidores. Por otro lado, recordemos que Nasa Histoires se presentará este Viernes 13 de marzo en Sala Metrónomo, donde se encuentran sold out las Preventas 1 y 2, ademas del Meet & Greet.

Aún quedan entradas disponibles a través de https://www.passline.com/eventos/nasa-histoires-en-concierto-dias-malos-tour-sala-metronomo