Elena Carat rehace el rock alternativo de autor y se mueve entre PJ Harvey, Cat Power y The Breeders en su nuevo hit: "En un coche a ninguna parte"

¿Cómo se presenta un hit? Con este, llevamos tres tratando de dar en la tecla a la hora de presentar las canciones de Elena Carat. Es fácil y no hablar de singles que resuenan como clásicos, como si llevasen entre nosotros toda la vida, y con "En un coche a ninguna parte" vuelve a suceder.
Tras presentar estas últimas semanas "El Nudo" y "La ciudad del frío", los dos primeros puntales de lo que será el segundo álbum de Elena Carat, en este nuevo sencillo la artista parece usar el coche casi como un confesionario en donde define a la perfección el punto en el que se encuentra ella y sus canciones cuando dice aquello de "mi deseo es transparente, mis recuerdos son brillantes".
Es inevitable pensar en el registro más melódico y épico de artistas como PJ Harvey o Sharon van Etten, pero también llevarnos hacia el sonido más rockero de la Christina Rosenvinge de Christina y Los Subterráneos y a ciertas texturas de producción noctámbula, que nos pueden trasladar al sonido de los hits de Desire o Kavinsky.
Con el cuidado trabajo de David Baldo a la producción, Elena Carat brilla con una luz entre melancólica y épica, entre dulce y opaca, entre la facción más onírica del noise rock y las melodías redondas de un rock alternativo de autor con tics que van desde The Cure a The Breeders. Un nuevo hit que no hace más que construir la leyenda del que, ya veréis, será uno de los grandes álbumes del año.