La legendaria banda de rock alternativo regresa a nuestro país en abril para ofrecer una serie de conciertos en el Movistar Arena. Celebrando el exitoso Morning View, los de Calabasas buscarán cautivar a uno de sus públicos más fieles, especialmente después de la emoción que generó su debut en el Festival de Viña el pasado febrero.
Las presentaciones de Incubus los días 3, 4 y 5 de abril han generado gran expectativa entre los fanáticos del rock y metal alternativo, géneros en los que la banda tuvo su auge durante los 2000. Dos razones podrían estar impulsando este revuelo. Primero, su participación como la “banda anglo” de rigor en la última edición del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar reavivó la pasión de muchos seguidores. Con potentes riffs de guitarra en temas como Megalomaniac y Anna Molly, entremezclados con la suavidad de Stellar o Drive, Incubus conquistó la Quinta Vergara y se llevó las codiciadas Gaviotas.
La otra razón tiene que ver con lo que vienen a presentar ahora. A diferencia de su repertorio en la Quinta Región, que fue un recorrido a la “greatest hits”, en esta ocasión Brandon, Mike y José celebrarán uno de los discos que los catapultó a la cima del rock mundial: el icónico Morning View. Este álbum marcó un cambio en la evolución musical de la banda. Sin perder la energía y potencia que caracterizaron a S.C.I.E.N.C.E. o Make Yourself, el disco con Malibú en su portada se alejó de los ritmos asociados al nu metal para adentrarse en un sonido que definiría el rock alternativo de los 2000. Momentos de armonía, atmósferas instrumentales y una producción más suave que resalta el poder vocal de Brandon Boyd fueron clave en la creación de un álbum que, hasta la fecha, sigue siendo su mayor éxito de ventas, alcanzando doble platino.
Morning View es un proyecto sumamente completo. Su introducción con Nice to Know You es una de las más impactantes del género, mezclando la brutalidad del riff del coro con un puente reflexivo y relajado. La emotividad de Wish You Were Here se combina fenomenalmente con una batería potente y un coro tan memorable que seguramente será coreado por todos en el Movistar Arena. Brandon juega magistralmente con su voz en Just a Phase, logrando un cierre distorsionado que se pierde entre la explosividad de la guitarra. La combinación de guitarras y bajo en 11am, junto con la melancólica interpretación vocal de Boyd, la convierten en una de las mejores composiciones del disco.
Al igual que en Make Yourself, la banda también se toma su tiempo para baladas acústicas con un sonido cristalino, como en Mexico. Por otro lado, Blood on the Ground y Under My Umbrella son verdaderas inyecciones de adrenalina, donde José Pasillas brilla con su batería. Estas canciones recuerdan los proyectos noventeros de Incubus, aunque con un toque menos funk o rap y el doble de intensidad.
Hacia el final del álbum, los temas con mayor riqueza instrumental destacan. Are You In? deslumbra con una línea de bajo estupenda y una fusión de reggae con un cierre experimental donde Boyd impresiona con sus cambios de voz. Finalmente, Aqueous Transmission es una de las apuestas más arriesgadas de la banda: con instrumentación asiática y la voz susurrante de Boyd, transporta al oyente a escenarios naturales como un bosque o una playa californiana. Este tema, uno de los más largos de Incubus, se apoya en una variedad de instrumentos exóticos para cerrar el disco de manera inolvidable.
El año pasado, Morning View fue relanzado como Morning View XXIII, con nuevas versiones de cada canción. Aunque mantiene la esencia del álbum original, esta versión destaca por una distorsión más abrasiva en su producción, asemejándose al estilo en vivo que la banda mostrará en la gira que están haciendo en honor al proyecto.
Con su presentación en Viña, Incubus suma ya cinco visitas a Chile, la mayoría en el Movistar Arena. Su primer concierto en el país fue hace tanto tiempo que el recinto aún se llamaba Arena Santiago. La última vez que tocaron aquí fue en 2017, promocionando su último disco de estudio hasta la fecha, 8. Ahora, ocho años después, vuelven al escenario donde han conquistado a una creciente base de fanáticos de distintas generaciones.
Después de su paso por uno de los espectáculos televisados más importantes de Chile, la emoción está en su punto máximo para los shows de abril.