Emir Kusturica: Controlando la Narrativa

Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra se presentó en Chile en su Farewell Tour, su gira de despedida. Con un show muy teatral y enérgico y con la siempre increíble propuesta conceptual y musical, se despidieron de los escenarios nacionales con una emotiva audiencia que sabía que esta era la última vez. Lo que vimos ayer fue una presentación excepcional para el cierre de una banda que ha entregado 23 años de experimentación artística y un importante legado para la música experimental.

Por Pablo Gomez

Foto por Francisco Rojas

Abren las puertas del estadio, sale la banda al escenario y empieza a sonar la canción principal de “La Pantera Rosa” con una sutil improvisación del baterista y del bajista en el fondo. Se acerca Kusturica al micrófono y empieza a hablar, como tal cuentacuentos, nos comienza a relatar historias alucinantes, historias que son rescatadas, recreadas e inventadas por él, y que tienen como finalidad dejar a su audiencia inmersa en una divertida, pero confusa narrativa.
Foto por Francisco Rojas

A continuación, la banda hace su grandilocuente entrada. Con sus numerosos instrumentos sonando simultáneamente, es posible identificar que la banda también sabe contar historias, aquellas que te hacen bailar frenéticamente al son de un beat efervescente y caótico, pero controlado.

Esas eran las directrices de un show que cumplió a cabalidad con las expectativas que se habían generado por esta presentación de despedida de la banda.

Foto por Francisco Rojas

En los primeros 30 minutos del show, la banda ya nos había entregado su clásico repertorio de sonidos y estilos musicales misceláneos, que transitan en géneros tan dispares como la música griega, la hindú, el punk y la música balcánica.

Durante 23 años de carrera, Kusturica y Dr Nele Karajlić (líder de los TNSO) han recogido, absorbido e integrado música de todos los rincones del mundo a su repertorio, se nota en la fluidez y la naturalidad con la que tocan, que son especialistas por excelencia de ese estilo no-estilo musical creado por ellos y que en la actualidad tiene varios exponentes en la escena musical. El que hayan crecido en un ambiente de gitanos, les permitió vivir la música desde ese espectro, la de transitar la vida sin estructura fija y sin rutinas concebidas, sin fronteras y sin miedo de sumergirse en otras culturas.

Foto por Francisco Rojas

La parte intermedia del recital tuvo al clímax del espectáculo en una larga improvisación, donde la banda recorrió la cancha del Caupolicán de lado a lado, con casi todos sus integrantes inmersos en el público, ingeniándoselas para seguir tocando e improvisando su música, al ritmo del bajo y la batería, que seguían marcando beat desde el escenario.

Luego de este largo histriónico episodio, la banda decidió descansar en una fantástica historia que Kusturica comenzó a relatar y que vale la pena contar.

Fue presentando a cada uno de los integrantes de la banda, pero no con sus nombres reales, si no con los que él creía que habían sido en otra vida…y en México. Mencionó personajes históricos mexicanos, donde el bajista podía ser un revolucionario de 1910 y el trompetista el cineasta contemporáneo Alfonso Cuarón. Una serie de historias muy divertidas y orates, que culminan en que él había sido, en su pasado, Pancho Villa.

La última parte del recital fue otra de sus especialidades, hacer bailar y saltar a su público, a punta de punk y ska. Con algunos de sus clásicos dedicados a la cerveza y a Maradona, trasladaron mental y emocionalmente a la audiencia a otro lugar; a un bar, a un antro, a una cantina, a otro lugar fuera del Caupolicán, donde se bailaba agitadamente bajo una lluvia de cerveza.

Foto por Francisco Rojas

Fue un emotivo espectáculo de despedida que sorprendió, que sedujo a un Caupolicán con lleno total y que se fue a lo grandioso de nuestro país. Ya quedan pocas fechas restantes para el término de este viaje de 23 años de “Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra”.

Como dijo el propio Emir Kusturica, el momento para cerrar el ciclo de su delirante experimento con los “The No Smoking Orchestra”, tiene que ser ahora, en este momento de catarsis mundial.

Galería fotográfica por Francisco Rojas