Tras cerrar su reciente paso por México, Colombia, Chile y Argentina, Tom Young y Josh Fountain, integrantes del colectivo neozelandés Leisure, conversaron con nosotros sobre el presente de la banda. Este recorrido por la región coincide con el lanzamiento de la edición deluxe de su álbum Welcome to the Mode, un trabajo que llega en un momento clave para el grupo, que ya cumple una década de trayectoria manteniendo la independencia creativa y anteponiendo el bienestar de sus integrantes a las exigencias comerciales tradicionales de la industria.
Por: Joaquín Bravo

En este diálogo, los músicos detallan los pormenores de su proceso de composición en retiros remotos de Nueva Zelanda, el reto técnico de registrar la instrumentación en vivo dentro del estudio y la importancia de construir un espacio de confianza mutua para la libre expresión de ideas musicales. A continuación, compartimos la conversación completa:
Acaban de terminar su tour por Latinoamérica pasando por México, Colombia, Chile y Argentina. Esto coincidió con el lanzamiento de la edición deluxe de Welcome to the Mode. ¿Cómo influyó la energía y el recibimiento del público latinoamericano en la mentalidad de la banda al encarar este lanzamiento extendido?
Josh Fountain: Habíamos tocado en algunos shows en Centroamérica antes, pero no nos habíamos aventurado hacia Sudamérica. Ya nos habían dado una pequeña muestra de cómo son los públicos allá, y por eso estábamos tan emocionados de volver. Hay muchísima pasión y todo el mundo te hace saber realmente cuándo lo está disfrutando. Al entrar a los shows, sabíamos que iba a ser una gran experiencia, con mucha energía y gente con ganas de fiesta. A veces, en otros lugares, a la gente le gusta quedarse parada con los brazos cruzados; igual disfrutan del show, pero en Sudamérica fue salvaje. Recuerdo que después de uno... ¿dónde fue? Pudo haber sido Argentina o... el público simplemente cantando el "Olé, olé, olé, olé...".¡Pudo haber sido en Chile! (risas) Oh, Chile, sí. Debió haber sido Chile.
Sí, estuvo muy bueno. Fue una de esas situaciones en las que te sientes muy bienvenido.
Qué bien. Esta edición deluxe incluye cuatro temas inéditos. ¿Estas canciones quedaron fuera del álbum original por razones conceptuales o se desarrollaron como una respuesta directa a su reciente experiencia tocando en vivo?
- Tom Young: El álbum original empezó siendo algo muy orgánico, donde no había bucles de batería (loops) ni nada súper sintetizado o computarizado. Queríamos mantenerlo muy crudo en términos de la instrumentación. Algunas de esas canciones no encajaban del todo en esa temática. Luego, simplemente por el sentido del flujo general de un álbum, tampoco calzaban ahí. Pero nos encantaban todas las canciones y queríamos que salieran, así que pensamos en hacer una edición deluxe. También es útil porque le puedes dar al álbum un poco de vida extra y luego hacer algunos shows más, como otra gira basada en el disco. Sacas otro tour de ahí, lo cual es muy práctico. Esa fue la intención detrás de eso.
Relacionado con eso, mencionaste que en este álbum redujeron el uso de cortes de batería (breaks) y bucles (loops), forzando tomas en vivo en el estudio. ¿Qué desafío técnico o creativo les presentó este cambio de metodología como productores?
Josh Fountain: Definitivamente fue un desafío porque a menudo las canciones siguen comenzando como maquetas (demos). Si alguien envía una idea, a menudo estará construida a partir de un bucle de batería o un corte de batería. El reto es cómo hacer que suene mejor que la maqueta cuando las baterías que se usaron ahí están grabadas perfectamente o tienen tanto carácter. ¿Cómo logras mejorar eso? Por eso siempre es un desafío.
Lo que sí lo hace mejor es que, en cuanto entramos al estudio y trabajamos las canciones como una banda —en lugar de hacerlo solo con sobregrabaciones (overdubs), con una persona haciendo esto y luego otra haciendo algo distinto—, todo cambia. Una vez que las tocamos como banda nos dimos cuenta de cómo estructurar cada parte: "Aquí tú estarías haciendo aquello, Paul puede hacer otro redoble de batería acá, y si zapamos esto un poco más de tiempo, se siente mejor". Eso fue lo que elevó las canciones al siguiente nivel.
- El gran dolor de cabeza de hacerlo todo en vivo, o de tener la estructura básica de todo en vivo, es toda la edición que viene después. Tienes diez micrófonos en la batería, estás intentando encontrar las mejores tomas y todavía tienes que andar ajustando cosas aquí y allá. Es mucho más trabajo en la parte de la edición, pero vale la pena al final.
Relacionado con el proceso de composición... la escritura se llevó a cabo en retiros remotos por toda Nueva Zelanda, ¿verdad?
- Josh Fountain: Sí, fue por todas partes, en realidad.
¿Cómo moldearon ese aislamiento y el paisaje de la Costa Oeste el ritmo relajado y los tonos cálidos que se encuentran en el corte final del disco?
Tom Young: Como todos tenemos familias y estamos ocupados con otras cosas, salir de la ciudad todos juntos fue como dejar de lado nuestras responsabilidades y mucho del peso que traemos de nuestro día a día. Nos ayuda a canalizar algo juntos que nos pone en un estado en el que realmente podemos estar relajados, sin intentar forzar el plan de: "¡Muy bien, necesitamos hacer música relajante! ¡Ya!" (risas) Estar en una cabaña en Muriwai, lejos de nuestros hijos pequeños y esas cosas, hace que simplemente tengas que vivirlo. El entorno es casi como el séptimo miembro de la banda.
Josh Fountain: Cuando nos vamos juntos, normalmente intentamos... la música en sí no es muy de alta fidelidad (hi-fi), pero lo que hacemos es intentar capturar la vibra de nosotros y el sonido que generamos juntos, dejando de lado la parte técnica para enfocarnos en cómo se siente. Irnos lejos nos permite conectarnos (lock in). Pero este disco se hizo un poco por todas partes. Hicimos algunos retiros y luego estuvimos enviándonos ideas de un lado a otro. Definitivamente es mejor cuando todos podemos juntarnos y lanzar algunas ideas.
Los seis miembros ya tenían carreras establecidas como compositores y productores independientes antes de formar Leisure. ¿Cómo influyó ese trasfondo en su decisión de construir una banda centrada en disfrutar el proceso y evitar las presiones tradicionales de la industria musical?
Tom Young: Creo que todos somos un poco más viejos ahora y hemos estado en la industria... ¿Qué tiene de gracioso? (risas)
Josh Fountain: ¡Tampoco tan viejos!
Tom Young: Hemos estado en la industria y en proyectos que se desmoronan por razones estúpidas, por dinero, por demasiada presión, o por poner a la banda por delante de tus relaciones personales. Aprendimos a no hacer nada de eso, y Leisure fue casi la aplicación de cómo hacerlo bien a partir de nuestra experiencia combinada. No ha sido demasiado difícil. Hemos sido realmente buenos poniendo las relaciones de todos y las familias en primer lugar; si alguien necesita un tiempo...
Totalmente comprensible.
Tom Young: Sí. Y creo que eso se transmite en la música. No estamos forzando una pose tipo: "¡Todos somos relajados y todo está bien!". Es que nosotros de verdad ponemos eso por delante del éxito, en cierta forma. Llevamos en la banda una década, y no muchas bandas siguen juntas después de 10 años y todavía disfrutan y les encanta estar en la misma habitación compartiendo espacio. Creo que lo hemos hecho realmente bien y somos muy afortunados de tener lo que tenemos después de todo este tiempo.
Josh Fountain: Planteamos esto... la otra diferencia para nosotros fue que, como era un proyecto paralelo que hacíamos para divertirnos, y todos teníamos otros proyectos —ya fueran otras bandas, otros proyectos musicales en los que estábamos trabajando, u otros empleos, trabajos reales que de verdad daban dinero...
¡La música es un trabajo real, hermano! (risas)
- Josh Fountain: ¡Sí! (risas) Realmente no esperábamos que Leisure fuera la fuente de ingresos. Además, somos tantos tipos en la banda que para ganar dinero de verdad tienes que generar muchísimo para que llegues a ver algo de eso. Entrar en esto con la mentalidad de hacerlo porque nos gustaba, sin la expectativa de que fuera exitoso, significó que pudimos lanzar la música que queríamos. No estábamos desesperados por firmar con un sello discográfico; éramos más que capaces de hacer todo de forma interna, con los diferentes miembros de la banda encargándose del diseño artístico y ayudando a planear la estrategia, los planes y demás. Eso nos permitió tener un proceso de cocción lenta y descubrir quiénes somos y cómo trabajamos. Ahora, 10 años después, significó que establecimos una base muy firme de cómo lo hacemos y quiénes somos.
Es como una filosofía de "hazlo tú mismo" (do-it-yourself), ¿verdad?
- Tom Young: Oh, Josh... Josh simplemente dijo eso y se fue. Dijo: "Con eso basta". (risas) No, ya volverá. Pero sí, totalmente
Y la última pregunta... las letras del álbum explan abiertamente la vulnerabilidad emocional, el propósito y la conexión humana. Con más de una década trabajando juntos, ¿cómo ha evolucionado la dinámica interna de la banda para mantener un espacio seguro y cómodo para escribir sobre estos temas tan profundamente personales?
Tom Young: Creo que el hecho de ser creativo con alguien durante 10 años, por sí solo, te va a hacer sentir bastante cómodo con el otro. Antes, cuando empezamos, solo uno de nosotros tenía familia, tenía hijos. Así que todos hemos estado pasando por este proceso de la vida juntos al mismo tiempo; todos estamos en relaciones a largo plazo con hijos. Estamos experimentando la vida juntos y es verdaderamente increíble porque, especialmente los hombres, a medida que envejecemos y adquirimos responsabilidades, perdemos mucha conexión con nuestros amigos. Tener esta banda es casi como ese lugar donde podemos tener ese tercer espacio, procesar nuestras emociones juntos, apoyarnos mutuamente, y luego, al final de todo, hay un disco, lo cual es genial.
Josh Fountain: Sí. Eso es algo que creo que hemos desarrollado a lo largo de los últimos 10 años, y fue algo al principio que simplemente sucedió de alguna manera. Tenemos una química bastante buena donde había una especie de política de micrófono abierto en la que, cuando nos íbamos de retiro, podías simplemente levantarte y proponer una idea. Ni siquiera necesitabas letra ni nada, podías solo hacer una melodía. Por supuesto, como el 99% de las veces era malísima, pero de vez en cuando funcionaba.
Tom Young: Habla por ti mismo.
Josh Fountain: Sí. (risas) Y luego, a lo largo de los años, hemos aprendido que siempre es bueno tener algún tipo de letra. Ciertas personas son muy buenas con las letras, otras son muy buenas con las melodías, y otras son buenas para dar forma y editar las cosas. Nos hemos acomodado en nuestros roles pero aun así logramos mantener esta especie de cultura de proponer una idea y, sí, probablemente no vaya a funcionar, pero realmente no importa, podría activar otra cosa o podría... ya sabes, intentas no encariñarte demasiado con tus propias ideas. Muchas veces te puedes convencer a ti mismo de que acabas de hacer algo increíble y luego a nadie más le gusta, y no te lo puedes tomar como algo personal, es simplemente la forma en que son las cosas.
Bueno, muchísimas gracias. Gracias, chicos. Muchas gracias por su tiempo. Fue un placer hablar con ustedes. Y espero verlos de nuevo en Chile.
El testimonio de los integrantes de Leisure plantea una perspectiva analítica sobre la supervivencia de los proyectos musicales colectivos. La gestión de su década de existencia se ha basado en la protección de los espacios personales y los ritmos internos de sus miembros, una decisión que sitúa las relaciones humanas por encima de las urgencias de la industria de consumo masivo.
Este enfoque sugiere que la longevidad creativa se sostiene a través de la salud del entorno laboral y afectivo, desafiando la noción de que el éxito requiere una exposición constante o el sacrificio de los vínculos individuales. La respuesta del público durante su paso por Sudamérica confirma que las canciones concebidas bajo estas dinámicas de libertad y respeto mutuo logran establecer un lazo duradero con oyentes lejanos, dejando abierta una reflexión sobre los modelos de producción sostenibles en la escena musical contemporánea.