Lo vivido la noche del 8 de mayo en el Movistar Arena pertenece a esa categoría de experiencias que resulta complejo encapsular en un simple Word/crónica/reseña. Quienes ocuparon un lugar en el recinto comprenderán a lo que me refiero. Con apenas la mitad del 2026 transcurrido, existen argumentos sólidos para sostener que presenciamos el concierto del año. Jarvis Cocker y compañía dejaron la vara muy alta, una hazaña reservada exclusivamente para figuras de su envergadura y magnetismo. El espectáculo combinó proyecciones visuales, muñecos inflables danzantes al estilo de los autolavados (o al menos en los de las películas), bailes extravagantes y una soberbia conducción escénica por parte de Cocker, un entretenedor nato en su máxima expresión. Al concluir la jornada, una idea me persiguió durante todo el viaje de regreso a casa: es imposible aburrirse en un concierto de Pulp. Incluso alguien completamente ajeno a su repertorio habría disfrutado la velada de principio a fin.
Por: Joaquín Bravo

Fotos: Daniela Toledo A.
Esta certeza cobró fuerza al observar a una madre junto a su hijo en las cercanías de mi ubicación. El niño, según alcancé a escuchar, no estaba familiarizado con el catálogo de los de Sheffield, salvo por su composición más célebre (asumí que se refería a common people). Sin embargo, a medida que avanzaban los minutos, el chico terminó saltando, riendo y abrazando a su madre en un estado de genuina exaltación. Ese instante reflejó un fenómeno de transmisión emocional que se vivía en las cercanías de mi ubicación; la música y la teatralidad de la banda funcionaron como un puente directo, capaz de capturar la atención de un neófito y transformarlo en parte activa de la celebración a través de una energía contagiosa y un entusiasmo compartido que unió a los presentes sin importar su experiencia previa.
El setlist de la noche abarcó prácticamente todas las etapas fundamentales de la banda, rescatando piezas esenciales de Different Class, una lograda y acotada revisión de This is Hardcore e hitos de His ’n’ Hers, otorgando un espacio destacado a las composiciones de su reciente álbum More, aunque el grueso de la noche estuvo dominado por el repertorio de 1995.

Minutos antes del inicio oficial, las pantallas proyectaron enigmáticos registros de nado sincronizado. Posteriormente, apareció el célebre y desafiante mensaje: “Recordarán esta noche por el resto de sus vidas”. Acto seguido, los nueve músicos ocuparon sus puestos rodeados por los muñecos de aire en movimiento. "Sorted for E's & Wizz" inauguró la jornada, encadenándose de inmediato con "Disco 2000" y "Spike Island", uno de los cortes de su último disco “More”. La atmósfera festiva se instaló de forma instantánea, evocando el espíritu de una clásica noche de sábado en la pista de la Blondie.

El desempeño técnico fue impecable, sustentado en la precisión intacta de los músicos históricos y los refuerzos en vivo que completaron la alineación de nueve integrantes sobre el escenario. Siguieron temas como "Razzmatazz", "Slow Jam", "F.E.E.L.I.N.G.C.A.L.L.E.D.L.O.V.E." y "Pink Glove", distribuidos en una cuidada alternancia entre el material nuevo y los himnos de antaño. En cada pieza, Jarvis ejecutó sus singulares movimientos de manos; si bien con una intensidad adaptada al paso del tiempo, mantuvo intactos el despliegue y la elegancia que lo caracterizan.
No faltó "Underwear", un pilar de sus presentaciones, seguida de "Farmer's Market" y la densa atmósfera de "This is Hardcore". Esta última ofreció un pasaje particular: tras concluir el tema anterior, Cocker se retiró momentáneamente mientras las luces disminuían. Al encenderse los focos con fuerza, las pantallas revelaron la imagen de una distinguida lámpara, mostrando a Jarvis sentado junto a un tanque de oxígeno. Entre la excentricidad artística y las demandas físicas de la edad, el vocalista tomó una bocanada de aire antes de retomar el canto y la danza con total normalidad. La primera mitad del concierto concluyó con "Sunrise", marcando el cierre del primer acto antes de un receso de quince minutos. Y es que eso es algo que olvidé mencionar. Para esta gira, Pulp dividió el show en dos actos, con una pausa de 15 minutos entre estos.

Durante la pausa, se invitó al público a elegir mediante un medidor de ruido vocal entre "Help the Aged" y "Seconds". Aunque la primera opción se impuso por amplio margen, la votación terminaría siendo un mero juego protocolar, pues la banda entregaría ambas composiciones, pero eso es algo que hablaremos más adelante.
Al regresar al escenario, el núcleo histórico compuesto por Jarvis, Candida Doyle, Nick Banks y Mark Webber inició el segundo bloque. Cocker extrajo un papel de su bolsillo para dirigir un discurso en un torpe pero carismático español que desató risas en el recinto, rememorando los inicios de la agrupación en Sheffield, cuando ensayaban con instrumentos económicos y presupuestos mínimos. Bajo este formato reducido interpretaron una emotiva lectura de "Something Changed", acompañada por miles de linternas de teléfonos móviles que iluminaron por completo el Movistar Arena.

El ensamble completo retornó para "The Fear", reactivando los muñecos inflables, dando paso a "Help the Aged", donde Jarvis solicitó el respaldo del público en los coros al reconocer las dificultades para alcanzar los tonos agudos debido al desgaste vocal propio de los años. El repertorio continuó con el estreno en directo de "Begging for Change" (pieza inédita registrada para War Child Records), seguida por "O.U. (Gone, Gone)" y "Acrylic Afternoons". La agitación colectiva retornó a su punto más alto con "Do You Remember the First Time?", un clásico que puso a bailar tanto a los asistentes más jóvenes como a los seguidores de larga data, evidenciando cómo la propuesta de Pulp diluye las barreras de edad en una audiencia diversa que abarca múltiples rangos de vida.
Al llegar a "Mis-Shapes", Jarvis exhibió una caja con “chapitas” provistas por Freddy, administrador de la comunidad Pulp Chile. Cabe recordar que en el Fauna Primavera se realizó un gesto similar en memoria de Steve Mackey; en esta oportunidad, los distintivos llevaban la frase local "Pulp es otra weá". Posterior a esto, interpretaron "Got to Have Love", apoyados por proyecciones que replicaban el coro en pantalla.

"Babies" se presentó con su tradicional introducción en formato de palabra hablada (spoken word), acompañada por el cortometraje correspondiente de fondo. El clímax definitivo llegó con "Common People", coreada unánimemente por todo el recinto, espacio que el vocalista aprovechó para presentar formalmente a cada músico. Importante destacar que el setlist impreso concluía con "A Sunset". Sin embargo, el grupo decidió extender la jornada. Ignorando las limitaciones del papel y haciendo honor a la consigna de su gira, ofrecieron "Más Pulp", sumando "Seconds" al repertorio. El broche de oro definitivo llegó con una sentida interpretación de "Open Strings", convirtiendo a Chile en el primer país en escuchar dicha pieza inédita en vivo, dedicada explícitamente a la memoria del exbajista Steve Mackey.

De este modo, Pulp selló el concierto más extenso de toda su trayectoria. La relación con el público local posee una profunda carga de afecto mutuo; de hecho, el arte de su reciente disco More guarda un lazo directo con la geografía chilena. El propio Jarvis relató recientemente los detalles tras esa imagen: la última vez que visitaron el país, realizaron una caminata por la montaña, coincidiendo exactamente con los once años desde que Steve Mackey los guió por primera vez a la cordillera. Freddy, de Pulp Chile, le había obsequiado una insignia con el rostro de Steve. Jarvis llevó consigo ese recuerdo y una corbata de Mackey que permanecía en el baúl del vestuario. En el punto más alto del trayecto, amarraron la corbata a una roca, fijaron la insignia y pronunciaron unas palabras en su memoria. Al regresar, las fotografías capturadas se transformaron en la contraportada del álbum More.

Con una entrega generosa que no defraudó en ningún momento, el vínculo de esta institución musical con Chile se muestra plenamente vigente. Gracias por tanto, Pulp. Nos reencontramos en la Blondie.
Set 1:
- Sorted for E's & Wizz
- Disco 2000
- Spike Island
- Razzmatazz
- Slow Jam
- F.E.E.L.I.N.G.C.A.L.L.E.D.L.O.V.E.
- Pink Glove
- Underwear
- Farmers Market
- This Is Hardcore
- Sunrise
Set 2:
- Something Changed
- The Fear
- Help the Aged
- Begging for Change
- O.U. (Gone, Gone)
- Acrylic Afternoons
- Do You Remember the First Time?
- Mis-Shapes
- Got to Have Love
- Babies
- Common People
- A Sunset
- Seconds
- Open Strings
