Tras el fenómeno viral que revivió a bôa y su reciente paso por los escenarios del continente, conversamos con su vocalista y líder, Jasmine Rodgers. En una charla distendida, la cantante británica reflexiona sobre el fervor del público latinoamericano (y chileno específicamente) recordando su reciente visita a Chile, el relevo generacional de su audiencia y la reinvención de su sencillo Walk With Me junto al dúo mexicano CLUBZ.
Por: Joaquín Bravo

Acaban de terminar una gira intensa por Latinoamérica. Las bandas británicas siempre destacan la pasión del público en esta región, pero ¿cómo se sintió realmente desde el escenario? ¿Cómo fue experimentar esa energía en primera persona?
Jasmine Rodgers:
- Bueno, ¡en Argentina tuvimos un mosh pit que fue divertidísimo! Y casi se arma uno en Chile también. En Santiago nos fueron a esperar al aeropuerto; había un club de fans con el que pudimos compartir y fue realmente hermoso. En México también nos encontramos con nuestra comunidad de seguidores: fueron súper cariñosos, llevaron muchísimas banderas con el nombre de bôa y detalles increíbles. La verdad es que nos sentimos sumamente bienvenidas. Fue una experiencia genial.
¿Hubo algún concierto o ciudad en particular donde hayas sentido ese lazo con mayor intensidad?
Jasmine:
- Bueno, probablemente Chile... (risas). Carlos [del equipo de PR] nos está escuchando y él es de México, pero tengo que admitir que Chile fue algo muy especial (risas).
¡Qué alegría escuchar eso, ya que yo soy de Chile! (risas). Por otro lado, gran parte de la gente que llenó estas fechas descubrió a bôa recientemente gracias a la segunda vida que tuvo Duvet en internet; muchos ni siquiera habían nacido cuando la banda empezó. ¿Qué se siente mirar al público en pleno 2026 y ver a una generación completamente nueva cantando sus temas con tanta fuerza?
Jasmine:
- Es hermoso, es algo realmente genial. Sentimos que tenemos muchísima suerte y, al mismo tiempo, sigue siendo una sorpresa. Cuando compuse esas canciones en los inicios, yo tenía exactamente la edad que tienen ellos ahora, así que creo que están conectando con algo muy auténtico. Me hace profundamente feliz estar en la posición de poder cantárselas en vivo y entregarles esa experiencia; que puedan sentir en directo estas canciones que tanto quieren es algo muy especial. Ver a todos reunidos en un mismo espacio es profundamente unificador: te das cuenta de que toda esa gente ama lo mismo que tú amas. Es tuyo, pero también es de ellos, y de pronto nadie está solo. Es una sensación reconfortante.
En Chile se notó muchísimo: el teatro Coliseo estaba repleta de gente joven. Pasando a su música reciente, Walk With Me se percibe como la pieza angular de esta nueva etapa. Más allá de marcar el regreso, ¿qué representa este tema en su versión remix respecto a la apertura sonora de bôa hoy en día?
Jasmine:
- El remix tiene una historia curiosa. Cuando «Duvet» se volvió viral hace un tiempo, tuvimos que aprender a soltar un poco el control. Antes éramos sumamente celosos con cada nota y con cada parte de nuestras canciones; ¡básicamente peleábamos por cada detalle en el estudio! (risas). Pero luego vimos a la gente interactuando de forma muy creativa con nuestra música: salieron versiones aceleradas (sped-up), versiones lentas (slowed & reverb), versiones al revés y muchísimos covers. De pronto estábamos redescubriendo nuestras propias canciones desde ángulos insospechados, y eso nos abrió la mente a las remezclas. Por eso, cuando surgió la oportunidad de hacer un remix para «Walk With Me», dijimos de inmediato: «Qué gran idea, veamos qué sale». Y lo disfrutamos mucho.
Su música siempre ha mantenido ese pulso entre letras íntimas y vulnerables con melodías muy directas. En el caso de Walk With Me, ¿cómo trabajaron el cruce entre ese peso emocional y un sonido mucho más rítmico y frontal?
Jasmine:
- Fue una de las últimas canciones que compusimos para el disco. Habíamos pasado muchísimos años distanciados y, al reencontrarnos en el estudio con Alex y Lee, sentimos que la chispa de componer juntos seguía viva; fue grandioso. Las dos últimas pistas que nacieron para ese álbum fueron precisamente Walk With Me y Whiplash. Sentí que estábamos encontrando una nueva dirección rítmica para lo que queríamos hacer. Es algo inevitable: vas acumulando vivencias y toda esa vida se traslada a la música. Pero en el fondo seguimos siendo los mismos. Alex llegó con un riff de guitarra increíble, yo me sumé con la voz y encontramos la melodía al instante. Fue un proceso muy fluido y divertido.
El cruce entre el rock alternativo británico y el synth-pop mexicano de CLUBZ parece inesperado en el papel, pero fluye con mucha naturalidad. ¿Cómo se gestó este encuentro y qué los convenció de que Coco y Orlando eran los indicados?
Jasmine:
- La propuesta vino directamente a través del sello discográfico. Tienen un equipo excelente y con una mentalidad muy abierta. Samir nos lo sugirió y nosotros dijimos: Vamos a darle, veamos cómo suena. Confiamos en su visión y el resultado habla por sí solo.
El remix traslada la canción a una dimensión distinta: sintetizadores expansivos, líneas de bajo con mucho groove y una energía pensada para la pista de baile. Al escucharlo por primera vez, ¿qué sentiste al ver cómo un tema reflexivo mutaba en algo bailable?
Jasmine:
- Fue increíble. Lo fascinante de un remix es que le abre la puerta a más lecturas y a nuevas interpretaciones sonoras. Nos entusiasmó muchísimo escuchar el resultado final. Pero bueno, ¡tampoco olvides que ya nos habían hecho remixes de drum and bass de Duvet en TikTok y cosas así! (risas). Así que nuestra actitud fue recibirlo con total naturalidad, pasarlo bien y disfrutar el viaje.
El sonido de bôa siempre ha conservado una impronta atemporal, y colaboraciones como esta muestran que siguen explorando nuevos horizontes. ¿Hacia dónde apunta la brújula musical de la banda hoy y cómo viven este presente en contraste con sus inicios?
Jasmine:
- En nuestros primeros años, a esa edad, componer estaba cargado de muchísima ansiedad e intensidad. Sentías la urgencia de volcar absolutamente todo lo que llevabas dentro en una sola canción, y apenas terminabas ya tenías la presión de escribir la siguiente (risas). En esta etapa nos sorprendió gratamente ser capaces de componer un álbum completo y quedamos felices con el resultado. Nos lo tomamos con la filosofía de que, si las cosas no salían bien, ¡no había drama, esperábamos 27 años más y a lo mejor ahí funcionaba! (risas). Hoy tenemos una actitud mucho más relajada frente a la vida. En lo personal, amo estar de gira. Alex y Lee decidieron tomarse una pausa de los viajes por un tiempo, pero a mí me llena el escenario: salir a tocar para la mayor cantidad de gente posible en los lugares donde quieran escucharnos (sin forzar a nadie, claro está (risas)). Esa posibilidad de conectar con algo real y en vivo es un goce absoluto, sobre todo con la tremenda banda que nos está acompañando en directo.
Para cerrar, después de todo el cariño que recibieron en esta gira por Latinoamérica, ¿qué mensaje te gustaría dejarle a los seguidores que hicieron de este regreso algo tan inolvidable?
Jasmine:
- Tengo que destacar que Latinoamérica ha respaldado a bôa durante décadas, prácticamente desde nuestros inicios. Creo que se debió en gran parte a la difusión de la serie Serial Experiments Lain en la televisión satelital sudamericana; eso nos permitió llegar a rincones insospechados y recibir mensajes constantes de aliento y cariño durante años. Por eso, en cuanto tuvimos la chance de tocar en el festival Corona Capital, dijimos: «Queremos hacer una gira completa. De verdad queremos viajar por el continente; tenemos que ir a Chile y a Brasil, de donde nos escriben tanto». Estábamos decididos a venir. De hecho, queríamos intentar volver a Chile este mismo año, pero si no, seguro será el próximo.
A todos los que nos escuchan, de corazón: muchísimas gracias. Sé que nuestra música suele acompañar a las personas en momentos en que se sienten algo desconectadas o vulnerables. Si pudiera dejarles un mensaje que siempre nos ha definido, es simplemente este: sigan adelante. Pase lo que pase, sigan adelante.