Bandalos Chinos hizo de una noche lluviosa una celebración en Blondie

Afuera, Santiago estaba bajo la lluvia. Adentro de Blondie, en cambio, la temperatura subía con cada canción. La primera de las tres fechas que Bandalos Chinos tiene programadas en Santiago, en el marco de la presentación de su último álbum, Vándalos (2025), encontró una sala completamente llena, con un público que desde antes de las 21:00 ya pedía a gritos la salida de la banda argentina. Lo que siguió fue una noche marcada por el baile, las canciones coreadas de principio a fin y una conexión con la audiencia que fue creciendo hasta el último tema.

Por: Javiera Choque

Fotos: Agustín León

La jornada había comenzado con St. Mangata, banda chilena oriunda de Quintero, que desde el indie pop y el dream pop consiguió poner a bailar a los primeros espectadores. Para cuando terminó su presentación, el recinto estaba cada vez más lleno y la espera por el grupo trasandino se hacía sentir entre quienes estaban en la sala.
Cuando las luces se apagaron, la respuesta fue inmediata. “Sin vos no puedo”, de El Big Blue (2022), abrió el concierto y desde el primer acorde la pista comenzó a moverse. El público cantó, saltó y acompañó la canción con una familiaridad que dejaba claro que Bandalos Chinos no necesitaba esperar demasiado para tener a Blondie de su lado. Con “El Ritmo”, de Vándalos, el pulso se volvió más funky y los sintetizadores marcaron una cadencia que mantuvo a la multitud bailando.

El recorrido por el repertorio alternó canciones nuevas con composiciones de distintas etapas de la banda. “Mi Fiesta” dio paso a “Una Propuesta” y “El Club de la Montaña”, de BACH (2018), mientras Goyo Degano, vocalista de la banda, recorría el escenario y animaba constantemente a los presentes. Esa energía también se veía en el resto de los integrantes, que incluso concentrados en sus instrumentos encontraban momentos para moverse y bailar, manteniendo una puesta en escena que nunca permaneció estática.
Las pantallas y las luces acompañaron ese dinamismo sin competir con la banda. Los cambios visuales estaban sincronizados con el repertorio y ayudaban a amplificar los momentos de mayor intensidad, mientras el escenario se convertía en una extensión de lo que ocurría en la pista.

La segunda parte de la presentación puso mayor atención en su último proyecto. “Nosotros” destacó por sus sintetizadores y melodías más suaves, mientras “Comando Juntar” incorporó una sonoridad de inspiración ochentera sin abandonar el carácter bailable que atravesó toda la presentación. El hecho de que fueran canciones de su etapa más reciente no significó una pausa en la respuesta de los asistentes, buena parte de sus letras ya eran conocidas y cantadas desde las primeras filas.
Después de ese recorrido apareció “Veccar”, perteneciente a su segundo EP, En el Aire (2016), llevando el concierto hacia una de sus primeras etapas. El salto temporal preparó uno de los momentos más significativos de la noche.

Con “Demasiado”, la euforia aumentó. La canción fue recibida como un himno de desamor por una Blondie que asumió la interpretación completa. Las luces de los teléfonos se multiplicaron entre la audiencia mientras Goyo dejó de cantar y extendió el micrófono hacia las primeras filas. No hizo falta que insistiera, los asistentes conocían cada palabra y devolvieron la canción a la banda con un ímpetu que terminó desplazando por algunos minutos a la propia voz del cantante.

La banda continuó con “Nunca estuve acá”, una de las canciones más antiguas del repertorio, antes de que Goyo abandonara el escenario para acercarse a quienes estaban frente a él. Desde la reja, interactuó con los fans y volvió a evidenciar una de las características más reconocibles de su presencia escénica: la capacidad de acortar la distancia entre la banda y quienes están al otro lado.
Para el tramo final llegaron algunas de las canciones más esperadas. “Vámonos de Viaje” convirtió el espacio en un solo bloque de baile y canto. La dinámica colectiva funcionaba porque la banda se movía como un conjunto, aunque la figura de Goyo concentrara naturalmente buena parte de las miradas.

El cierre llegó con “Te Amo”, de Vándalos, una elección que mantuvo el carácter festivo de la presentación hasta el final. Elegir una canción de su disco más reciente para despedirse terminó siendo coherente con un setlist que durante toda la noche buscó equilibrar distintas etapas de su carrera. Los clásicos estuvieron donde el público esperaba encontrarlos, pero las canciones nuevas tampoco aparecieron como un paréntesis, ya forman parte de un repertorio que sus seguidores chilenos parecen haber incorporado rápidamente.
La primera de estas tres noches terminó como había comenzado, con una Blondie llena y haciendo vibrar cada rincón. Bandalos Chinos no necesitó construir el concierto alrededor de una sucesión de grandes éxitos; consiguió algo más difícil, que canciones de diferentes momentos de su trayectoria convivieran dentro de una misma fiesta.

Setlist:

Sin vos no puedo
El ritmo
Mi fiesta
Una propuesta
Cállame
El club de la montaña
Sin señal
Nosotros
Comando juntar
Mentira
Revelación II
Gloria y pena
Veccar
Demasiado
Departamento
Nunca estuve acá
El temblor
Vámonos de viaje
Te amo