Después de su primera visita a Chile en 2024, cuando acompañaron a Louis Tomlinson durante su gira latinoamericana, Giant Rooks se prepara para reencontrarse con el público nacional este 4 de diciembre, esta vez con su primer concierto en solitario en Santiago. Un regreso que llega acompañado de If Heaven Exists, This Might Be It, un trabajo que explora la incertidumbre del futuro, la nostalgia y la importancia de encontrar belleza en los pequeños momentos de la vida.
Por: Andrés Melián

En conversación con Finn Schwieters y Luca Göttner la banda alemana nos invita a reconsiderar una idea tan sencilla como profunda, quizás aquello que buscamos constantemente ya está sucediendo frente a nuestros ojos.
Te invitamos a leer nuestra conversación completa con Giant Rooks a continuación.
La última vez que vinieron a Chile fue en 2024 cuando le abrieron a Louis Tomlinson, y en ese momento mencionaron cuánto les gustaría volver con su propio show principal. Ahora que finalmente está sucediendo, me da curiosidad: ¿ven este concierto como una continuación de ese primer encuentro o más bien como el comienzo de una relación completamente nueva con la audiencia chilena?
Finn: Sí, diría que es ambas cosas, es una continuación porque ya estuvimos en Chile una vez y la pasamos de lo mejor, fue maravilloso. Toda esa gira por Latinoamérica que hicimos con Louis Tomlinson es probablemente mi recuerdo favorito de la banda hasta ahora, y creo que puedo hablar por todos nosotros al decir esto. Especialmente en Chile, recuerdo que tuvimos un día libre maravilloso, salí a dar un paseo por Santiago con nuestro ingeniero de sonido durante el día, era una ciudad muy hermosa, realmente lo esperamos con ansias y creo que ahora con el nuevo álbum publicado, se siente como el momento perfecto. Hemos querido regresar a Latinoamérica y a Chile desde hace mucho tiempo, de hecho, lo estuvimos planeando desde que terminamos la gira en 2024, pero no se pudo concretar antes. Así que estamos muy, muy felices de regresar finalmente, reencontrarnos con los fans y tocar en el show.
Luca: Totalmente. El público fue muy enérgico, fue uno de los mejores shows o sentimientos de concierto que hemos tenido y no puedo esperar a volver para sentir esa energía de nuevo. Como dijo Finn, fue un tiempo hermoso y va a ser genial otra vez.
¿Hay algo de la cultura chilena, de la gente o algún pequeño momento de ese viaje que se les haya quedado grabado?
- Finn: Bueno, llegamos a conocer a muchas personas de Santiago porque también tuvimos una especie de encuentro con fans, y todos fueron muy acogedores, de gran corazón y muy amigables, abiertos a lo que hacemos y realmente interesados en conocer más y más nuestra música, lo cual fue un sentimiento hermoso. También recuerdo que en el día libre estuve paseando solo por la ciudad y terminé en un bar donde había muchos chilenos, se acercaron a mi mesa, me preguntaron de dónde era y qué hacía ahí, y fue algo muy acogedor y genial.
Pasando al nuevo álbum, hay algo en el título que me parece casi filosófico (If heaven exists, this might be it). Quería preguntarles, ¿qué tuvo que cambiar en la forma en que ven sus propias vidas para que esa idea se convirtiera en la base de este álbum?
- Finn: Por dónde empezar... diría que es un proceso, no es algo que sea capaz de hacer en cada uno de los momentos. Es algo en lo que tengo que seguir trabajando porque creo que, como seres humanos, tendemos a hacer planes para el futuro y a involucrarnos mucho en escenarios futuros, perdiéndonos de todas las cosas hermosas que suceden justo en este mismo momento a nuestro alrededor y con la gente cercana. Creo que el título del álbum es solo un recordatorio para seguir buscando eso y mantener los ojos abiertos. No significa que necesariamente lo logremos a cada momento, pero mantener ese recordatorio es algo bueno. Por ejemplo, antes de cada show nos reunimos como grupo en la banda e intentamos encontrar algunas palabras para sentir que podemos compartir ese momento y salir al escenario en pocos segundos, algo muy especial que nunca deberíamos dar por sentado. Hay, no sé, tal vez 500 o 5,000 personas frente al escenario que decidieron ir a ese concierto esa noche, y eso es alucinante. Creo que es importante, incluso si estás en de gira durante 6 meses y tocas 100 shows al año, intentar mantener la mentalidad de que esto es muy especial y algo por lo que siempre deberías estar agradecido, porque nunca se puede dar por sentado. Y creo que el título del álbum se conecta hermosamente con estas ideas.
Noté al escuchar el disco un contraste constante entre la incertidumbre y la esperanza, sobre The Future is Cancelled ¿Creen que enfocarse en el presente es una forma de resistencia contra un futuro incierto o puede convertirse a veces en una forma de escapar de él?
Luca: Creo que sí, porque sin la comunidad y sin todas las cosas que nos hacen humanos, no necesitamos un futuro. Si solo nos enfocamos en las cosas negativas y renunciamos a nuestra humanidad, entonces no hay futuro. Por eso creo que definitivamente es una forma de resistencia seguir encontrando alegría, comunidad, amor y amistades en tiempos inciertos.
Finn: La canción The Future is Cancelled es interesante porque el título es muy pesimista. Cuando la lanzamos, aún no estábamos seguros del título del álbum, y pensamos que eran tiempos bastante inciertos con muchas personas asustadas por el futuro. Al sacar una canción llamada "El futuro está cancelado", que no es una frase muy alentadora, nos preguntamos qué tipo de mensaje queríamos enviar al mundo. Queríamos que fuera un mensaje más positivo, y así fue como surgió el título del álbum, porque pensamos que ese no debía ser el mensaje central de todo el disco.
Al escuchar Want It Back, ¿escuchan un deseo de recuperar algo del pasado o tal vez un anhelo de reconectar con una versión anterior de la banda? ¿La canción les hace sentir nostalgia o extrañan algo al escucharla?
Finn: Siento que la canción es nostálgica, especialmente en el plano musical, tengo la sensación de que es una canción indie propiamente tal que me gusta mucho. Crecimos con la música indie de los años 2000 y musicalmente es definitivamente nostálgica.
Luca: Sí, es verdad, recuerda bastante a la música indie rock de la vieja escuela, probablemente la canción indie rock más clásica del álbum, pero de una manera moderna.
Quiero terminar volviendo al título de su álbum, If heaven exists, this might be it, el cual parece sugerir que a veces las cosas más extraordinarias de la vida son los momentos que compartimos con otras personas. Así que cuando bajen del escenario en Santiago este 4 de diciembre, ¿qué tendría que haber pasado en el escenario o entre ustedes y el público para que miren atrás y piensen genuinamente "si el cielo existe, podría ser este"?
Finn: Es una buena pregunta. Creo que simplemente el hecho de que la gente responda a nuestra música, se presente, cante con nosotros... lo más especial que puede pasar en un escenario o concierto es que se construya una conexión entre el artista y el público. Eso no ocurre desde la primera canción, sino que se va construyendo a lo largo del show. Sentir que todas las personas en ese lugar compartieron un momento muy especial juntos es siempre la meta de un concierto.
Luca: Totalmente. Ha sido un sueño durante muchos años tocar cada vez más shows fuera de Alemania, y ahora este primer show en solitario en Santiago va a ser extraordinario, estoy muy seguro de eso. Esperamos con ansias a un público con mucha energía, acogedor y entusiasta.
Bueno chicos, nuestro tiempo ha terminado. Muchísimas gracias, espero verlos el 4 de diciembre, fue un gran honor hablar con ustedes.
Giant Rooks: Gracias, nos vemos el 4 de diciembre.
Su regreso a Chile no solo representa un nuevo capítulo en su relación con el público nacional, sino también una oportunidad para materializar aquella filosofía que atraviesa su más reciente trabajo.
Este 4 de diciembre, la banda buscará transformar esa reflexión en una experiencia compartida, donde la música y la conexión con sus seguidores sean suficientes para demostrar que, quizás, el cielo no está tan lejos como imaginamos.