Caroline Rose siempre ha encontrado algo extraño detrás de lo cotidiano. En Gentling the Horse at the Walt Whitman Mall, su nuevo álbum de estudio, esa mirada se expande hacia una versión distorsionada de la vida estadounidense, donde centros comerciales, estacionamientos y personajes incómodos se convierten en escenarios para hablar de identidad, ansiedad, violencia y las contradicciones de la industria musical.
Por: Andrés Melián

Próximo a estrenarse el 23 de octubre a través de su propio sello, SUCK records, el disco también refleja una etapa marcada por la independencia y por una manera cada vez más intuitiva de entender la creación. Conversamos con Caroline Rose sobre el humor como herramienta frente a lo absurdo, los personajes que habitan estas canciones, la búsqueda de imperfección dentro del estudio y lo que significa construir una carrera lejos de las estructuras tradicionales de la industria.
Hay muchas cosas sucediendo en el disco, humor, ansiedad, personajes y realismo. Me gustaría comenzar por el concepto que lo rodea. El álbum toma situaciones muy cotidianas y las transforma en algo extraño, incluso amenazante. ¿Qué te atrae de observar la vida cotidiana hasta el punto en que comienza a sentirse absurda?
- Caroline Rose: Creo que lo has captado perfectamente. Vivir en Estados Unidos resulta completamente absurdo. Es bastante triste y, al mismo tiempo, genera una enorme sensación de impotencia. Mientras escribía la música de este disco, había una sensación constante de desesperación, rabia y frustración. Siento como si estuviera esperando que estalle una revuelta, y eso termina manifestándose en mi música como una especie de repulsión generalizada. Es como agitar una botella de gaseosa que está a punto de explotar. Quería reinterpretar lo que significa para mí la música estadounidense. Las imágenes tradicionales de vaqueros, granjas y ferrocarriles ya no representan la realidad que conozco. Hoy veo centros comerciales, personas consumiendo drogas en las calles, abandono y comida rápida. Ese es el Estados Unidos en el que vivo y en el que crecí, y esa es la realidad desde la que quiero hacer música.
Muchas de esas ideas oscuras aparecen atravesadas por el humor. Hay comedia, pero debajo encontramos ansiedad, violencia y frustración. ¿Sientes que el humor te permite expresar cosas que serían más difíciles de comunicar desde un lugar completamente serio?
- Caroline Rose: El humor puede ser una herramienta muy útil, pero también un arma. Pienso en alguien que tiene muchísimo poder y en lo fácil que puede resultar derribarlo cuando alguien comienza a reírse de él. La risa tiene una fuerza enorme. En mi propia vida, cuando experimento sentimientos intensos de tristeza, oscuridad o violencia, reírme ayuda a disipar lo horrible de esas sensaciones. Es una forma de encontrar algo disfrutable incluso dentro de una experiencia devastadora. Vengo de una familia con un sentido del humor muy oscuro. Creo que, de alguna manera, tenemos que aprender a reírnos de lo absurdo que se ha vuelto todo.
Has mencionado que te identificas con personajes extraños, personas que intentan comportarse con normalidad, pero que terminan haciendo todo mal, y que muchas veces son versiones de ti misma. ¿Qué te permite revelar la creación de estos personajes que quizás no podrías expresar escribiendo directamente sobre ti?
- Caroline Rose: Me permite hablar de las cosas que más vergüenza me producen. Si simplemente me dedicara a castigarme por todas esas cosas que me avergüenzan, el resultado sería demasiado autocompasivo. En cambio, cuando construyo una historia interesante con la que otras personas pueden identificarse, todo pierde un poco de ese dramatismo. Se transforma en algo más cercano a preguntarnos ¿Acaso la vida no es un poco así?.
Esta idea de interpretar una versión de ti misma aparece también en Calm, una canción que aborda el concepto de ocultar o adaptar ciertos aspectos de nuestra identidad para desenvolvernos en determinados espacios. ¿Hubo algún momento en el que reconociste cuánto de ese comportamiento estaba presente en tu propia vida?
- Caroline Rose: Exactamente. La canción habla de enmascararse y fingir que todo está bien. Me parece divertida porque prácticamente cualquiera puede identificarse con esa sensación de no estar bien en absoluto y, aun así, responder: No, en realidad estoy bien, mientras tienes una mirada completamente desencajada y estás a punto de colapsar. Toda la imaginería de la canción se burla de esa necesidad que tenemos de aparentar que estamos bien cuando, en realidad, estamos pasando por un momento terrible.
Pasando de esa dimensión más íntima a una mirada sobre la industria musical, encontramos Hello Again, Jim, una canción construida alrededor de un personaje ficticio, pero bastante reconocible. ¿Por qué decidiste crear a Jim en lugar de señalar directamente aquello que querías criticar?
- Caroline Rose: He conocido a ese tipo de persona muchas veces. Para mí, Jim representa al típico elitista, chovinista y materialista. Es ese hombre rico que cree saberlo todo y que utiliza su poder para dominar a los demás. Y, francamente, resulta muy divertido bajarle los humos a alguien así.
El álbum ha sido descrito casi como una mezcla de Americana, Ennio Morricone con una AR-15, spaghetti westerns y una estética profundamente suburbana. ¿Estas referencias visuales aparecieron antes que el sonido o fueron surgiendo mientras construías las canciones?
- Caroline Rose: Creo que todo termina mezclándose. Me gustan Ennio Morricone y los spaghetti westerns desde que tengo memoria. Siempre me ha parecido fascinante esa mezcla entre la cultura italiana y la música del western estadounidense, con figuras como Clint Eastwood. Es casi una caricatura de la cultura de Estados Unidos que termina convirtiéndose en algo completamente propio. A eso se suman otras referencias, como las películas de serie B sobre abducciones extraterrestres o incluso un espectáculo de fisicoculturismo que vi en Venice Beach. Todas esas imágenes, sonidos y experiencias terminan apareciendo de alguna manera en mi música.
También has estado experimentando con nuevas formas de presentar tus conciertos, realizando shows emergentes en espacios independientes y evitando los cargos adicionales por servicio para tus seguidores. ¿Qué te ha enseñado esa experiencia sobre la relación entre los artistas, los recintos y el público?
- Caroline Rose: Una de las razones por las que decidí volverme completamente independiente fue precisamente para tener la libertad de experimentar, casi como si estuviera trabajando en un laboratorio. Gestionar tu propia plataforma de venta de entradas es fantástico porque te permite trabajar directamente con los recintos. Además, descubres que ambos tienen un enemigo en común, las corporaciones codiciosas. La industria de las giras suele enfrentar a los artistas con los recintos, mientras una gran corporación termina quedándose con casi todo el dinero. Y lo más triste es que muchos clubes independientes están cerrando precisamente por esa misma razón.
Aunque el álbum está profundamente arraigado en la realidad estadounidense, ¿te interesa descubrir cómo personas de lugares como Chile pueden reconocer las contradicciones de sus propias ciudades en estas canciones?
- Caroline Rose: Creo que eso es una de las cosas más maravillosas que pueden suceder. Al final, estoy hablando de sentimientos universales, esa sensación de impotencia y rabia frente a sistemas a los que simplemente no les importamos. La historia de personas ricas acumulando cada vez más riqueza es algo que se ha repetido durante siglos y en distintas partes del mundo. Mi manera de enfrentar todo eso es escribiendo historias, haciendo música y riéndome entre lágrimas.
Para terminar, cuando el público escuche el álbum este 23 de octubre, ¿hay alguna canción que creas que podría cambiar la manera en que entendemos esta nueva etapa de Caroline Rose?
- Caroline Rose: Creo que hay un par de momentos de mucha ternura dentro del disco.
- Hay una canción que originalmente incluí en un álbum casero que grabé con mi teléfono. Para este disco decidí volver a grabarla junto a mi banda y realmente me encanta cómo quedó. Creo que esa canción expresa muy bien esa sensación de conexión de la que estuvimos hablando a lo largo de la conversación.
Muchísimas gracias por conversar con nosotros. Ha sido realmente inspirador conocer más sobre este nuevo trabajo y las ideas que lo rodean. Esperamos poder verte pronto en Chile.
- Caroline Rose: ¡Sí, muchísimas gracias! ¡Adiós!
Entre la sátira, la incomodidad y una mirada particularmente aguda sobre aquello que suele pasar desapercibido, Caroline Rose transforma lo cotidiano en el punto de partida para cuestionar algo mucho más grande.
Gentling the Horse at the Walt Whitman Mall no solo abre una nueva etapa sonora, sino que también profundiza una forma de trabajar donde creación, independencia y crítica a la industria parecen cada vez más difíciles de separar.
Con el álbum completo listo para llegar este 23 de octubre, Rose deja abierta una puerta hacia un universo en el que lo absurdo puede ser divertido, inquietante y revelador al mismo tiempo.