pablopablo y el 'pianopiano tour': "Me parece mucho más fácil estar solo con un instrumento que coordinar con una banda"

Hace menos de un año vimos a pablopablo frente a miles de personas en Lollapalooza Chile. Era su primer encuentro con Latinoamérica, un momento de ruido y energía masiva que ahora queda atrás para dar paso a una intimidad radical. Con su álbum debut Canciones en mí ya consolidado y un historial de colaboraciones junto a nombres como C. Tangana, Silvana Estrada y Ralphie Choo, el compositor madrileño regresa a Santiago este 12 de diciembre. El escenario será el Centro de Extensión Campus Oriente de la UC, el espacio elegido para recibir el pianopiano tour, una gira donde decide despojarse de toda la producción de estudio para enfrentarse al auditorio únicamente con las teclas y su voz. Hablamos con él sobre el desafío físico de tocar a solas, el redescubrimiento de sus propios arreglos y la inspiración que encuentra en el trabajo de sus colegas.

Por: Joaquín Bravo

En 2025 tuviste tu primer encuentro con el público latinoamericano en escenarios masivos como el Lollapalooza o Estéreo Picnic. Ahora vuelves con una propuesta totalmente distinta para teatros y auditorios. ¿Qué te motivó a hacer este cambio de formato justo en este momento de tu carrera?

  • pablopablo: Básicamente quería cerrar el ciclo del álbum Canciones en mí honrando la manera en la que se escribió, que fue realmente en el piano. La esencia del disco y su nacimiento fue así, sentado en un piano tocando y luego ya produciendo todo el álbum. Hay algo del concepto de este disco que tenía mucho que ver con esa sencillez, por lo que quería hacerlo solo al piano antes de cerrar la etapa. En verdad es una coincidencia que sea la primera vez que hago salas en Latinoamérica. Luego volveré con banda, pero simplemente coincidió con este ciclo en el que estoy cerrando el álbum.

Presentarse a solas con un piano exige más exposición e intimidad. ¿Cómo te preparas para esa cercanía física y emocional con el público latino?

  • pablopablo: Honestamente no me preparo de ninguna manera especial, me preparo estudiando en casa en mi piano. Mucha gente me pregunta si es difícil tocar solo y, de forma irónica, me parece mucho más fácil estar solo con un instrumento que coordinar con toda una banda. Nada tecnológico puede salir mal y los errores musicales nunca me han intimidado. Me gusta mucho la libertad de poder interactuar con el público sin nada reglamentado, voy tocando y cantando de una manera que me resulta muy satisfactoria y especial.

Describiste tu álbum como una oda a la simplicidad. Al tomar estas canciones, despojarlas de su producción original y llevarlas al formato más crudo posible, ¿has descubierto nuevos significados o matices en ellas que no viste en el estudio?

  • pablopablo: Me ha pasado mucho, a veces cambio cosas o noto que ciertas secciones ya funcionaban muy bien así y no hacía falta ponerles tantas cosas encima. Voy descubriendo las canciones de otra manera. Es como abrir un tema, ver qué es lo mínimo que necesita para sostenerse y comprobar que sigue siendo bonito. Hay una canción llamada "De vez en cuando" que tocada solo al piano adquiere una dimensión más grande que en el disco, donde es principalmente guitarra. Pasa lo mismo con "Dónde estás", que al piano tiene algo súper interesante.

Tienes un recorrido enorme como productor y arreglista construyendo capas de sonido. Como artista total, ¿qué desafío técnico o interpretativo te impone el límite de usar únicamente el piano y tu voz durante todo un concierto?

  • pablopablo: El desafío es, sobre todo, que tanto la voz como el piano se muevan por diferentes registros. Mi intención al ensayar es estar muy al tanto de que no sea repetitivo, asegurando una cierta variedad para que el público no se duerma. Si cantas todas las canciones en el mismo registro tienes el reto de mantener la atención. En un show de piano y voz tienes que tener un rango dinámico muy grande, cantando muy bajito a veces y gritando un montón en otras. Con el piano pasa igual, intercalando momentos súper tranquilos con instantes donde le das fuerte. Esa es la gran clave.

Has trabajado con voces muy dispares como Ralphie Choo o Helado Negro. ¿Sientes que esas experiencias compartidas influyen en cómo entiendes la interpretación de tu propio material cuando estás solo en el escenario?

  • pablopablo: Totalmente, me ha influenciado mucho trabajar con gente como Roberto de Helado Negro o Ralphie, que llevan su voz a cualquier lugar. Roberto, en particular, tiene una manera espectacular de cambiar su voz en cada canción. Eso es súper inspirador para mí a la hora de buscar registros distintos en mi propio material.

El 12 de diciembre te presentas en el Centro de Extensión Campus Oriente de la UC, un lugar con una acústica particular. Para la gente que te conoció en formato festival, ¿qué experiencia les espera en este reencuentro?

  • pablopablo: Cuando toqué en el Lollapalooza el disco no había salido, así que no mucha gente me conocía. Ahora ha habido un poco más de movimiento, por lo que será una experiencia muy cercana. Se va a oír mucho mejor que en un festival con tanto ruido y le tengo muchas ganas porque el formato aportará mucha cercanía.

Ya para ir terminando, ¿hay algún artista latinoamericano o chileno que estés escuchando actualmente y que te gustaría recomendar?

  • pablopablo: Obviamente estoy muy interesado en Akriila, ¿no? Como que todo lo que está haciendo me parece que está muy guapo. Entiendo que es chilena, ¿verdad? Me mola mucho todo lo que está haciendo y sí, me molaría también como enterarme un poco más de qué más se está haciendo por ahí. La verdad que no estoy muy al tanto, ¿sabes?, pero sí, me encantaría.

La videollamada termina y pablopablo se queda nuevamente a solas con el piano de su casa, el mismo instrumento donde nacieron las canciones de su debut. Exponer ese material en el Campus Oriente sin el respaldo de una banda traslada la presión directamente a la estructura de las composiciones, exigiendo un desgaste físico y un control de la voz que le permita transitar desde el murmullo hasta la saturación para mantener cautivo al auditorio.

Este concierto del 12 de diciembre avanza un paso más allá del formato acústico tradicional al plantear un ejercicio de riesgo escénico, obligando a un músico acostumbrado a dominar cada detalle del estudio a soltar el control para comprobar si sus melodías logran sostenerse por sí mismas. El viaje le permitirá además absorber de primera fuente los estímulos de una escena musical chilena que recién comienza a descifrar, dejando abierta la posibilidad de que la crudeza de esta visita termine filtrándose inevitablemente en sus próximas producciones.