El pasado domingo se presentó en nuestro país el músico argentino Dillom, quien con su banda dieron un show cargado de energía, fuerza y locura tanto para los miembros como los espectadores del concierto. En un show de más o menos una hora cuarenta y cinco minutos, el reconocido músico argentino, quien se ha ganado un lugar en la palestra musical latinoamericana dió a conocer lo mejor de su catálogo, siendo su repertorio mayormente cargado por su estridente último lanzamiento “LA NUEVA VIOLENCIA”.
Por: Nelson Vega

Fotos: Agustín León
A eso de las 19 hrs se abrían las puertas para el show de Dylan León Masa, mayormente reconocido como Dillom. La consigna por parte del artista fue clara y seguida abiertamente por el público: como nos encontrábamos en vísperas de Halloween, las personas tenían que venir disfrazadas.
Entre power rangers, vaqueros, fantasmas y caras pintadas salió a eso de pasadas las nueve de la noche Dillom al escenario, siendo precedidos por la canción del soundtrack de la mítica serie de Batman de los 60s de Adam West.

En compañía a sus miembros y disfrazado de Austin Powers con un dedo lesionado, Dillom partió la noche con la apertura de su último disco, el track homónimo “La nueva Violencia”, siendo seguido por canciones como “Papá se volvió loco” y “Gente Común”.
Llamó la atención la amplia recepción positiva que tenían estas nuevas canciones del músico, considerando que muestran un lado más post punk y bailable en comparación a sus anteriores lanzamientos.
Existieron espacios en los cuales el artista agradecía la recepción del público chileno, en adición a las disculpas correspondientes en donde mencionó la lástima y extrañeza de venir tan poco estando tan cerca de nosotros.

La noche prosiguió y Dillom interpretó canciones más pesadas de su repertorio, como lo son “OLA DE SUICIDIOS” y “Coyote”, las cuales generaron un frenesí inmediato en los espectadores, reflejado en aplausos y vítores.
Hubo un espacio de la noche en el cual el artista se dio un gusto: tocar un cover de una de sus bandas favoritas. La indicada fue “Pet Semetary” de los Ramones, la cual fue interpretada de buena manera por él y su banda.
Existieron momentos para canciones más al estilo del Dillom de los inicios, como lo son “220” -momento en el cual mencionó “esta es para quienes me siguen desde siempre”- y “Muñecas”, siendo cantadas de principio a fin por parte de sus fanáticos.

El show destacó por el juego de imágenes que existió en acompañamiento a la música que ejecutaba la banda en el recinto. Además, es posible visibilizar la calidad artística y tenacidad de los miembros de la banda al minuto de interpretar sin cansancio canciones que requerían de un gran empuje energético.
Al ya ir cerrando la noche, se subió al escenario la artista urbana alternativa chilena KUINA, quien junto a Dillom interpretó su última canción en colaboración, llamada “bailar kon la más fea”. Al ser un lanzamiento más o menos reciente, esta fue escuchada con gran atención por los espectadores, quienes finalmente brindaron aplausos y apoyos a la artista chilena que acompañó a Dillom en escenario.
Para finalizar, Dillom se despidió de su público con canciones como “Cirugía” y “Buenos Tiempos”, generando esta última una gran existencia de pogos y empujones entre los espectadores de la noche.
En síntesis, es posible destacar que Dillom entregó un show redondo para sus fans, otorgando un recorrido por todas sus facetas ya sean intensas y crudas como también algunas otras más bailables o vinculadas al trap. En adición a lo anterior, Dillom destaca dentro de la paleta musical actual no solo por lo variado y heterogéneo que se ha tornado su cancionero, sino por lo genuina y enérgica que es su música, a la vez por el empuje que él ha tenido por ganarse el lugar en el que está más allá de su nueva forma de violencia.
