El rock progresivo volverá a tomar protagonismo en los escenarios nacionales con el regreso de Stick Men, el reconocido trío instrumental que ha sabido transformar la herencia del género en una propuesta contemporánea, experimental y profundamente técnica. La banda se presentará el próximo 13 de marzo de 2026 en el Teatro Nescafé de las Artes, reencontrándose una vez más con el público chileno, uno de los más fieles seguidores en Sudamérica.

Por: Álvaro Rodríguez Cárdenas
Formados en 2007, Stick Men nació como una extensión creativa impulsada por dos históricos miembros de King Crimson: el bajista Tony Levin y el baterista Pat Mastelotto, quienes buscaron explorar nuevas posibilidades sonoras alejadas de las estructuras tradicionales del rock. Con el tiempo, la agrupación consolidó su formación junto al multiinstrumentista alemán Markus Reuter, estableciendo un lenguaje propio donde la precisión técnica convive con la improvisación y la experimentación sonora.
El nombre de la banda proviene del Chapman Stick, instrumento ejecutado por Levin y pieza fundamental del sonido del grupo. Este particular híbrido entre bajo y guitarra permite desarrollar líneas melódicas y rítmicas simultáneamente, generando una propuesta musical que rompe los límites convencionales del formato trío. A esto se suma la touch guitar diseñada por Reuter y la batería híbrida —acústica y electrónica— de Mastelotto, creando una experiencia sonora intensa y envolvente en vivo.
Más que un proyecto paralelo, Stick Men se ha consolidado como un verdadero supergrupo del progresivo, cuyos integrantes acumulan décadas de trayectoria colaborando con artistas y bandas fundamentales de la música contemporánea. Tony Levin, considerado uno de los bajistas más influyentes de las últimas cinco décadas, ha participado en grabaciones junto a nombres como Peter Gabriel, John Lennon y Pink Floyd, mientras Mastelotto ha transitado desde el pop hasta la experimentación electrónica antes de convertirse en una pieza clave del universo Crimson.
En esta nueva visita a Chile, el trío llegará presentando material de su más reciente etapa discográfica, incluyendo composiciones del aclamado álbum Brutal, además de reinterpretaciones de clásicos asociados al universo de King Crimson, sello inevitable dentro de su identidad musical.