El regreso de Hercules and Love Affair a Chile tenía algo especial desde antes de comenzar. No solo por el peso que tiene el proyecto de Andrew Butler dentro de la electrónica y el disco moderno, sino también porque para muchos asistentes era una oportunidad de volver a encontrarse con canciones que marcaron noches, etapas y pistas de baile completas.
Por: Carol Celis

Fotos: Juan Pablo Morales
Entre clásicos y nuevas apuestas
La presentación de Hercules and Love Affair en Blondie logró moverse constantemente entre dos mundos: el de la nostalgia que convirtió al proyecto en un referente de la escena dance de finales de los 2000 y el sonido más oscuro y reflexivo que Andrew Butler ha desarrollado en sus trabajos recientes.
Desde los primeros minutos quedó claro que el público chileno tenía una conexión emocional real con el repertorio más clásico. Canciones como "Blind", "You Belong" y "Raise Me Up" fueron recibidas casi como himnos generacionales dentro de la pista, especialmente por quienes han seguido el proyecto desde sus primeros años. Cada uno de esos temas volvió a demostrar por qué Hercules & Love Affair logró marcar una diferencia dentro de la electrónica: canciones profundamente melancólicas, pero hechas para bailarse.

Parte importante de esa conexión también tiene que ver con la cercanía que el proyecto ha construido con el público chileno a lo largo de los años. Andrew Butler ha mencionado en distintas entrevistas el cariño que siente por Chile y por la energía de su escena nocturna, algo que nuevamente se sintió durante esta visita. La presentación también incluyó canciones más recientes, mostrando una faceta bastante más densa y atmosférica del proyecto. En esos momentos, la propuesta se volvió menos inmediata y más introspectiva, con estructuras más oscuras, ritmos más contenidos y una energía distinta a la de sus clásicos más celebrados.

Si bien esas nuevas composiciones no provocaron la misma reacción explosiva del público, sí permitieron entender hacia dónde ha evolucionado Hercules & Love Affair en los últimos años: un proyecto menos enfocado en el hit de pista y más interesado en construir ambientes emocionales y texturas nocturnas, manteniendo intacta esa identidad elegante y profundamente ligada al espíritu del club.
Un regreso con algunos puntos bajos
Aunque el regreso de Hercules and Love Affair a Chile logró conectar con el público desde la nostalgia y sus clásicos más queridos, el show también dejó varias críticas entre los asistentes.

Uno de los comentarios más repetidos tuvo que ver con la sensación de que, por momentos, la presentación se acercaba más a un DJ set extendido que a un show en vivo realmente potente, inclusive considerando que fue un show corto de aprox 60 minutos. También hubo reclamos por problemas de sonido en distintos sectores de Blondie, además del retraso de aproximadamente media hora con el que comenzó el concierto, algo que generó molestia entre parte del público.
Las críticas incluso se extendieron a la fiesta post show realizada en otro recinto, donde varios asistentes comentaron problemas de logística y expectativas poco claras respecto al formato del evento.

Más allá de los problemas técnicos, los retrasos o las críticas que dejó el show, el regreso de Hercules and Love Affair volvió a demostrar por qué el proyecto de Andy Butler sigue teniendo una conexión tan especial con el público chileno. Porque cuando sonaron sus clásicos y la pista finalmente encontró su ritmo, Blondie se transformó exactamente en lo que la banda mejor sabe generar, un espacio donde la nostalgia, la melancolía y el baile conviven al mismo tiempo.

Eso sí, para varios asistentes también quedó la sensación de que faltaron algunas canciones importantes del repertorio más reciente de la banda. Temas como "One" y "Grace", dos de las canciones más escuchadas y celebradas del álbum "In Amber" de 2022, no estuvieron presentes en el setlist, dejando fuera una parte importante de la etapa más emocional y oscura que ha desarrollado el proyecto en los últimos años.

Aun así, la presentación logró mantener viva esa esencia elegante y nocturna que convirtió a Hercules & Love Affair en uno de los nombres más importantes de la electrónica contemporánea, reafirmando el vínculo que Andy Butler y compañía han construido con el público chileno a lo largo del tiempo.
