Este domingo 22 de marzo de 2026, Santiago amaneció bajo un cielo gris que parecía acompañar el sentimiento de muchos, con un clima pesado que daba la impresión de que la ciudad misma guardaba luto. Tenía sentido, pues era el día en que The Adicts pisaba por última vez el Teatro Coliseo en el cierre de su gira final "Adiós Amigos". Se respiraba una melancolía extraña en el aire, pero a la vez, el ambiente invitaba a pensar que no debíamos estar tristes. Al revés, era el momento de sonreír por tener la suerte de estar ahí, despidiéndonos de ellos cara a cara después de tantos años de ruido y color en nuestro país.
Por: Joaquín Bravo

Fotos: Agustín León
Para calentar los motores, los chilenos de Mono Modo abrieron la noche con puntualidad. Su presentación fue directa, con un set que apenas dio respiro y que sirvió para ir despertando a un Coliseo que poco a poco se iba llenando en este domingo de despedida. Luego fue el turno de Subradical, quienes mostraron esa hermandad del punk al compartir incluso los instrumentos con la banda anterior. Para cuando ellos empezaron a tocar, el recinto ya tenía más cuerpo, permitiendo que se armaran los primeros mosh improvisados en la cancha. Al igual que sus colegas, se limitaron a las pausas mínimas, entregando un bloque potente que hizo que la espera fuera mucho más ligera para todos los que ya estábamos ansiosos.
Sin embargo, afuera del teatro la realidad era distinta y se estaba armando un lío considerable. Como suele pasar en estas fechas de alto impacto, algunos grupos intentaron entrar a la fuerza, lo que obligó a carabineros (sin razón si me lo preguntan) a intervenir con gases lacrimógenos. El humo irritante hizo llorar a varios de los que esperaban, pero entre los presentes se decía que las lágrimas no eran por el químico, sino por la pena de saber que el final de la banda estaba a la vuelta de la esquina. Adentro, ajenos a la situación exterior, la expectativa crecía hasta que, con unos treinta minutos de retraso, la clásica melodía de la película La Naranja Mecánica empezó a retumbar por los parlantes, marcando el inicio formal de la última ceremonia.

Fue entonces cuando los payasitos más famosos del punk saltaron al escenario. Monkey, tan excéntrico como siempre, apareció con un traje espectacular lleno de referencias a los naipes y a la estética de la película de Kubrick. Para quien nunca los había visto, aquello era lo más parecido a una fiesta de año nuevo descontrolada; había challas, globos gigantes y una alegría contagiosa. Arrancaron con una fuerza tremenda, casi sin detenerse entre temas, dejando que la puesta en escena hablara por sí sola. Monkey se movía como el gran maestro de ceremonias que es, un showman que dominaba cada rincón del escenario con una soltura envidiable mientras sonaban temas como Let’s Go y Joker in the Pack.

El público no se quedó atrás y muchos llegaron con sus mejores galas, imitando el look de la banda con maquillajes de payasos y mimos que estaban muy bien logrados. Entre los empujones y el calor, se podía ver a la gente pidiéndose fotos y celebrando ese último encuentro. Desde la primera canción, cuando alguien encendió una bengala en medio del caos, sabíamos que The Adicts iba a tener la despedida que merecía. Los mosh y el crowdsurfing fueron una constante, con fanáticos que lograban burlar la seguridad solo para subir un momento al escenario, saludar a su ídolo y volver a lanzarse a la marea de gente que llenaba la cancha. Todos sabíamos que era un privilegio estar ahí para decir adiós.

El recorrido musical fue un repaso extenso por su historia, incluyendo orrorshow, Bad Boy y la coreada Viva la Revolution, cerrando de forma emotiva con You'll Never Walk Alone.
Fue un show a la altura de su trayectoria, una fiesta hermosa donde la música fue el motor principal. Solo queda agradecerles por tanto, por su arte y por no olvidarse de venir hasta este "culo del mundo" para despedirse en persona de su gente. Se les va a extrañar muchísimo por estos lados, pero queda el consuelo de que sus canciones seguirán sonando siempre. Adiós, payasitos, y gracias por habernos hecho saltar una última vez bajo el cielo de Santiago.
SETLIST:
Let's Go
Joker in the Pack
Horrorshow
Tango
Don't Exploit Me
Johnny Was a Soldier
How Sad
4321
Fucked Up World
Numbers
Troubadour
I Am Yours
Angel
Telepathic People
Daydreamers Night
You're All Fools
Rockin' Wrecker
The Odd Couple
My Baby Got Run Over by a Steamroller
Just Like Me
Who Spilt My Beer?
Fuck It Up
Crazy
Chinese Takeaway
Bad Boy
Viva la revolution
You'll Never Walk Alone
