La fiesta tropical-electrónica que necesitábamos: Sofi Tukker encendió Blondie dentro de su gira sudamericana

El dúo estadounidense trajo su explosiva mezcla de house, bossa nova y sintetizadores a la pista subterránea de la capital, confirmando que la conexión entre Sophie Hawley-Weld y Tucker Halpern con el público chileno está más viva que nunca.

Sofi Tukker nació de un encuentro fortuito en la Universidad de Brown en 2014, donde la calidez acústica de Sophie y la visión de club de Tucker se unieron para crear un sonido que rápidamente escaló a nivel global. Tras irrumpir con el fenómeno "Drinkee", nominado al Grammy, cantado enteramente en portugués y consolidar su estatus con hits como "Best Friend" y "Purple Hat", el dúo construyó una identidad fundamentada en el movimiento, la libertad y el colorido. Chile ha sido testigo directo de esa evolución desde sus primeras incursiones masivas en festivales como Lollapalooza Chile (donde debutaron en 2018 y regresaron en 2023), demostrando en cada cita que su propuesta va mucho más allá de un set electrónico convencional, mutando en un espectáculo físico que derrocha energía.

En el marco de su gira por Latinoamérica, este sábado 29 de agosto la cita tuvo un sabor distinto. Al mudarse de los escenarios al aire libre al Club Blondie, el dúo ofreció una experiencia mucho más íntima, pero no menos explosiva. Santiago se convirtió en una parada clave de un recorrido regional que reafirma la conexión de los músicos con su público latinoamericano.

La propuesta en vivo que desplegaron sobre el mítico escenario santiaguino revalidó todos sus sellos: guitarras eléctricas, percusiones orgánicas, coreografías y un diseño sonoro que transita sin esfuerzo entre el house de vanguardia y los ritmos brasileños. Sofi Tukker transformó la Blondie en una pista de baile sin prejuicios ni fronteras, donde la complicidad con la multitud fue la verdadera protagonista de la noche.