Silvia Pérez Cruz: “Para mí siempre el folclore ha sido un sitio de inspiración, porque son estructuras que superan los tiempos”

Silvia Pérez Cruz transforma los códigos del lenguaje en una propuesta musical que no conoce de fronteras. La artista de origen catalan, a lo largo de su trayectoria, ha construido una narrativa tan fresca como humana, conectando mundos interiores, la naturaleza y la multiculturalidad de los territorios.

Con una composición inquieta que transita entre el español, portugués, alemán, inglés y su nativo catalan, la artista regresará a Chile con su último álbum “Oral Abisal” para presentarse este 27 de agosto en el Teatro Nescafé de las Artes.

Previo a este esperado arribo a nuestro país, conversamos con Silvia para abordar su proceso creativo, la memoria del folclore en la música y su vínculo con Chile.

Por: Aielet Herrera Isla

Hablemos de Capitana. Una canción que tiene mucha fuerza y que recientemente cantaste en A Colors Show. ¿Qué tiene de particular esta canción y por qué sentiste que era la indicada para este formato?

  • Le tengo mucho cariño a la canción, viene a decir que las mujeres no solo somos cuidadoras, sino que también pensamos, creamos, dirigimos y podemos ser capitanas. Pero no llegué ahí directo. Al hacer la canción fui llegando a la meta de lo que estaba buscando. Empezó por una amiga mía que estaba muy triste. Y ya no sabía qué decirle, así que hice un poema y le escribí el primer párrafo en catalán. De ahí pensaba en la idea de que si estás triste, hay llanto; hay agua y si hay agua, hay vida y si hay vida habrá un árbol y ahí habrá otra niña que serás tú.

  • La posibilidad de vida detrás de la tristeza, esa hidratación repentina para causar tanto dolor. Y ahí fui llegando al imaginario del mar y a empoderar a mi amiga. Y a empoderarnos todas hasta llegar a esa imagen. Y cómo me gustaba tanto pensé que la tenía que hacer también en castellano. Y luego A Colors Show se puso en contacto conmigo y me propusieron otra canción. Y yo les dije, “creo que les va a gustar Capitana, además en castellano no ha salido y será una buena primicia”, la escucharon y les gustó mucho.

Cantas en muchos idiomas, muchas lenguas. ¿Cómo vas decidiendo qué lengua va más con cada canción?

  • Es un tema de sonoridad y carácter. Una melodía tiene en sí una actitud y claro, soy bilingüe. Yo hablo catalán porque es mi lengua materna y el castellano porque es la lengua del país donde vivo, y eso hace que sea muy fácil cambiar de uno a otro.

  • Normalmente compongo también en portugués, porque mi hermana vive en Portugal y porque el brasilero también me ha ayudado mucho a cantar diferente en mi lengua materna. El catalán cierra las palabras muy cortadas y hay mucho monosílabo, entonces a veces puede sonar un poco duro, pero el hecho de cantar en brasilero, la manera de unir las palabras me ayudó a cantar de una manera más suave el catalán.

  • A veces me viene una letra tal como es, o también influye en quien esté pensando, si con esa persona hablo una lengua u otra. Si no, hago una melodía y digo, "Cómo suena esto. Esto me suena en este idioma, esto como compositora”, y como intérprete enamorada de las canciones del mundo, cuando me enamoro de una canción me parece una gran excusa para aprender ese idioma.

  • En Granada, un disco que hice en 2014, cantaba catalán, castellano, portugués, inglés, francés y alemán (…) Y cuando voy a algún país intento aprender un poquito de las palabras de saludo, como para respetar el territorio al que voy. Tener en cuenta algo del idioma, por lo menos para dar las gracias.

Mencionaste Granada, álbum donde interpretaste “Puerto Montt está temblando” de Violeta Parra. ¿Por qué decidiste elegir precisamente esa canción de Violeta Parra?

  • En ese momento estábamos buscando canciones que nos enamoraran. Hicimos una versión de un cantautor catalán muy surrealista, de los más surrealistas que tenemos, que se llama Albert Pla y me hice una mezcla de tres canciones suyas, y él nos pasó esta versión de “Puerto Montt está temblando” y nos enamoró, había algo de en su canto y la guitarra, pero también habla de un miedo, un temblor que te proponía un viaje que pasaba por pudimos ver varios ambientes.

  • De repente podía ser muy crudo en una soledad, luego podrías estarle pidiendo ayuda a Dios y pasabas por otro estado, luego estaba la naturaleza, hablaba como del mundo entero y hablando de algo muy concreto. Porque es un terremoto pero atraviesa los paisajes, los cielos y el ser humano. Y era muy hermosa esta canción.

¿Has pensado en el futuro volver a interpretar una canción de algún artista chileno?

  • A mi me encanta aprender canciones de los países que amo y Chile es uno de ellos y sí quiero aprender más. ¿Sabes qué pasa? Que viajo muy rápido y eso es muy hermoso porque es muy intenso porque conoces el público, entiendes cómo escucha ese pueblo, entiendes cómo come, te suelen llevar a sitios muy auténticos, es muy intenso, pero no tienes tanto tiempo. A veces haces un encuentro con los músicos y conoces a gente, pero me gustaría viajar lento por estos países que tanto amo, para tener tiempo para encontrarme con los músicos y jugar, aprender y tocar, sí, me encantaría volver a interpretar una canción.

Hay un movimiento de artistas actuales que están tomando sus raíces, incorporando sonidos latinoamericanos, ¿Cómo ves este movimiento desde tu posición de una artista ya consolidada con esta trayectoria?

  • Es curioso, me gustaría saber sobre la gente que estudia los antropólogos o los que estudian las necesidades colectivas que mueven al arte. Bueno, no sé si es una necesidad o una conciencia de ver la belleza de uno después de tanta globalización. Ojalá fuera una necesidad de cuidar las raíces (…). Como decía un amigo mío, un indígena colombiano, el pensamiento en espiral, que es crecer, pero dice, "Piensa en espiral y así siempre verás el centro, no olvides de dónde vienes y todo se te va a ordenar”. Me parece precioso que pase. Para mí siempre el folclore ha sido un sitio de inspiración, porque son estructuras que superan los tiempos.

  • Están cargadas de memoria, de cosas que tú eres más consciente o inconscientemente. Y son muy hermosas, muy generosas, estructuras muy bonitas para trabajar, melodías muy cantables, letras que son como de abuelas sabias y el ritmo que te conecta con la tierra.

Hoy en día la industria musical es muy inmediata y se rige por los algoritmos que ofrece la misma redes sociales. ¿Cómo convive tu libertad creativa con las urgencias del mercado actual?

  • Me inspira mucho la música de raíz, pero si te diría que la hago del corazón (…) la libertad que te da y la claridad que te da hacer las cosas desde el corazón y los regalos que te da la calma, que te da haber hecho algo desde ahí.

  • Me doy cuenta que no tengo tanto margen de cambio, que yo necesito expresar algo, y sí que hay influencias, cosas que te afectan, pero lo veo positivo en mi caso por la edad que tengo. A veces sufro por mis amigos más jóvenes porque realmente estás creciendo con una inmediatez que es antiartística, puede crear como ejercicio cosas hermosas porque al hacer algo rápido salen cosas muy chulas, unir gente como ejercicio es bueno, se hacen un tipo de cosas. Es como si dices, “va, haz poesía sólo con monosílabos”, es super chulo. Saldrán cosas muy chulas, pero ahora hay que hacer otras que haya esdrújulas. Y para eso hace falta el tiempo. Y a mí me da miedo que nos frustramos.

  • Como funcionan las redes y como se manipulan los algoritmos, es que te vuelves loco. Entonces lo que yo aconsejo y me aconsejo a mí es hacer lo que tú crees, lo que puedes amar y darle forma, porque es mucho tiempo. O sea, lo tienes que amar y dedicarle el tiempo que tú necesites, ser capaz, ser valiente para encontrar cuál es el tiempo que tú necesitas, pero yo lo vivo muy bien. Me siento libre, me da gusto.

Tu composición y tu música suelen tener una mirada observadora del mundo interior, exterior y también incluye mucho la naturaleza. ¿Cómo has notado los cambios en el entorno que te rodea?

  • De base, el paisaje de mi tierra siempre está ahí, no en cosas concretas, no solo en nombrar los árboles y las playas, sino en haber sido de un sitio donde se podía pasear y se podía mirar.

  • Es muy diferente ser de ciudad o ser de un pueblo donde miras el cielo y ves cómo ha cambiado el atardecer, y te sopla el viento, te cuesta caminar, tienes un ritual de amor con una roca, tienes rincones en el paisaje que te recuerdan la calma que buscas, el paisaje en cuanto a manera de mirar me ha influenciado siempre. Y cuando voy a un lugar y aprendo una canción y veo el paisaje, me da mucha información, ¿no? La geografía es inspiradora.

  • Luego socialmente, ahora tengo mucho más conciencia social y tengo la sensación que hay que ser más explícito contando las cosas, como hay que nombrar porque nos estamos perdiendo y las cosas que parecían que tendrían que ser básicas se están perdiendo. Entonces, me afecta el entorno en esta manera en también ser más concreta en lo que digo sobre sí, sobre el enfado, la conciencia social, sobre el amor, sobre el respeto y el cuidado. Y luego, por supuesto, ¿cómo vivo yo la vida? Lo que me importa, lo que me preocupa, lo que siento, mis amores, mis desamores, mis preocupaciones y las personas cercanas que tengo, que te hacen mover este pensamiento.

Esta será tu tercera vez en Chile, te quería preguntar, ¿hay algo que diferencia al público chileno o latino en particular?

  • El público chileno tiene como una humildad, me pasa como con Japón, una conciencia de estar como muy lejos de en el mapa. Los recuerdo muy melómanos, tanto los chilenos como los japoneses (…) y los ves con toda una cultura brutal y un saber que pienso “créanselo, créanselo”. A mí me emociona mucho porque esta capacidad de celebrar la belleza del otro y entender el bien que puede hacer una canción al ser humano, lo importante del arte y la cultura es tan evidente en Latinoamérica. Se ve el agradecimiento en el rostro y uno se enternece. Creo mucho más en esa manera que en otras maneras que hay ahí. Y nada, a Chile hace mucho que no voy y ya no podía ser, tengo mucha añoranza de volver. O sea que ya pronto nos vemos.