El nuevo EP de la artista chilena consta de cinco canciones que exploran la complejidad de los diálogos internos, marcando el inicio de su etapa creativa más honesta y cohesionada hasta la fecha.
El pop alternativo hecho en el cono sur continúa expandiendo sus fronteras estéticas y discursivas, y el ejemplo más reciente de esta evolución es el lanzamiento de "Mal Amor", el nuevo EP de la cantante y compositora Galia. Tras un periodo de intensa búsqueda musical, la artista presenta una producción de cinco canciones que se sumerge en los intrincados mundos emocionales que habitan dentro de una misma persona, transformando pensamientos complejos en relatos universales.
La placa se inspiró en la premisa de que dentro de cada individuo conviven múltiples versiones de sí mismo, el proyecto no se limita a retratar las dinámicas de las relaciones afectivas tradicionales. Por el contrario, "Mal Amor" utiliza el romance y la desconexión como un lienzo para hablar de la experiencia de vivir intensamente las emociones. A través de su tracklist, la propuesta recorre estaciones tan humanas como el deseo, la ilusión, el empoderamiento, la duda y el sobrepensamiento.
El título del álbum, tomado de uno de los cortes principales, funciona como el eje conceptual que unifica la obra.
- “Elegí llamarlo 'Mal Amor' porque sentí que era la idea que mejor representaba todo el EP. Habla de algo que está presente en las cinco canciones: la contradicción”, explica Galia sobre el manifiesto del disco. “Me interesaba explorar esa parte tan humana de sentir cosas opuestas al mismo tiempo. De idealizar, de ilusionarse, de dudar y también de dejarse llevar por lo que uno siente”.
A diferencia de sus entregas anteriores, este EP destaca por exhibir una madurez artística donde la música y la lírica construyen un ecosistema interconectado.
- “Creo que lo que más distingue este EP de mi trabajo anterior es que por primera vez existe una narrativa que conecta todo. No son sólo canciones individuales, sino que cada una aporta a un mismo universo. Me permití explorar sonidos, influencias e ideas que quería incorporar hace tiempo”, reflexiona la artista, definiendo a "Mal Amor" como su proyecto más completo, honesto e identitario a nivel de producción.
El proceso de gestación del álbum estuvo marcado por la libertad de la exploración en el estudio, permitiendo que las composiciones nacieran de manera orgánica a partir de frases sueltas o melodías abstractas. Apoyada por un equipo de colaboradores que la instaron a profundizar en el núcleo de su mensaje bajo la constante interrogante de “¿qué quieres decir?”, Galia logró romper estructuras rígidas para dar paso a un pop contemporáneo, fresco y texturizado.