Black Label Society, liderados por Zakk Wylde, transformaron el Teatro Coliseo en una verdadera fiesta cargada de heavy metal. El grupo llega con una trayectoria que se acerca a los 30 años y con una docena de álbumes de estudio, lo que los convierte en una auténtica máquina de hacer discos. La noche estuvo marcada por rock al máximo nivel, con un público conocedor y capaz de entregarse al 100% para vivir una jornada que sirvió para cerrar de manera perfecta el cuarto mes del año.
Por: Álvaro Rodríguez Cárdenas

Fotos: Agustín León
El regreso de Black Label Society a Chile fue todo un éxito, con un público completamente entregado a uno de los grupos más relevantes de la escena del hard rock. Un show rápido e intenso que demuestra el nivel de una banda que ha mantenido una carrera de casi 30 años y más de doce discos de estudio. Sobre el escenario, demostraron un nivel superlativo que les ha permitido mantenerse vigentes en la escena musical y recorrer el mundo con sus letras.
Puntualidad absoluta para el inicio del show: con una cortina que mostraba una calavera y la emoción desbordante de los fanáticos, se dio el vamos al espectáculo. Luego, la cortina cayó y la banda apareció en pleno para iniciar con todo. “Funeral Bell” fue una de las primeras en sonar con fuerza, seguida de “Name in Blood”. Los primeros minutos fueron de una intensidad absoluta, donde los liderados por Zakk Wylde dieron una muestra de alto nivel.
El ambiente recordaba a una cantina de motociclistas en Estados Unidos, con un público conocedor de la banda. Esto genera una intensidad distinta, porque todos se sienten parte de lo que escuchan y disfrutan. Los músicos que hoy conforman este proyecto realizan un trabajo impecable sobre la tarima. La guitarra de Zakk es, sin duda, una de las más potentes que se pueden oír: es capaz de ejecutar riffs poderosos cargados de metal, pero también de transitar por estilos más lentos sin perder fuerza.

Por su parte, el guitarrista Darío Lorina es el complemento perfecto para Zakk Wylde. Ambos se entienden muy bien sobre el escenario y en los solos logran momentos destacados. John DeServio ya es un histórico dentro de la banda; su bajo se transforma en el eje principal en cada canción, con un trabajo silencioso pero fundamental. La batería de Jeff Fabb sella de forma perfecta lo que el grupo ofrece sobre el escenario.

Un show rápido, intenso y cargado de buen rock. Algo que se puede destacar es que Black Label Society es una banda que siempre merece una oportunidad: quienes conforman este proyecto aman lo que hacen y en el escenario lo dejan todo. La experiencia se vuelve emocionante y nos deja una sensación muy grata. Una noche donde el rock se vive como corresponde: sin pausas, con riffs potentes, sonido fuerte y crudo, que invita a moverse y dejar todo de lado para simplemente disfrutar.
Setlist
Funeral Bell
Name in Blood
Destroy & Conquer
A Love Unreal
Heart of Darkness
No More Tears
In This River
The Blessed Hellride
Set You Free
Fire It Up
Suicide Messiah
Stillborn
