The Rasmus: El arte de no encajar

Tuvieron que pasar un poco más de tres años desde su última presentación en Chile para que los finlandeses de The Rasmus regresaran al íntimo escenario del Teatro Cariola para presentar su undécimo álbum de estudio, “Weirdo” (2005). Los nativos de Helsinki han sabido cosechar una incondicional fanaticada a lo largo de sus más de tres décadas de sólida trayectoria, y eso queda en evidencia en el volumen de almas que desde muy temprano empiezan a ocupar cada una de las ubicaciones del recinto de avenida San Diego.

Por: Gustavo Inzunza

Fotos: Constanza Orrego

Desde el comienzo queda clara la propuesta del cuarteto: matizar su más reciente material con los éxitos reconocibles de la banda, siendo “Break These Chains”, uno de los singles del último disco, el responsable de abrir los fuegos en medio de una nube de globos purpuras y negros, continuando con toda la energía e intensidad de “Guilty” que es coreado al unísono desde todos los sectores del recinto. Resulta evidente que el principal punto de conexión entre The Rasmus y sus fanáticos recae en la figura excluyente de Lauri Ylönen, con ese tono de voz oscuro y raspado, que de forma natural se apodera de las miradas contagiando su dinamismo en cada uno de los asistentes.

Resulta paradójico que un show que por naturaleza debería percibirse oscuro, en la práctica haya sido todo lo contrario, con una energía brillante que fluye naturalmente contagiando a cada uno de los fanáticos. El recorrido transversal por la discografía de la banda continua con “Time to Burn” y “No Fear”, además de vivir uno de los puntos más bizarros de la velada con la interpretación de una rockera y potente versión de “Forever Young”, original de los alemanes de Alphaville, destacándose por los cambios de ritmo y velocidades, y la inmediata participación del público. En este punto es clave destacar el aporte que ha sido Emilia Suhonen desde su incorporación, siendo una fuente constante de intensidad, manejando el escenario y conectando con la audiencia.

Uno de los elementos que más destacan dentro de la presentación es que logra hacer convivir en perfecta armonía diferentes estados anímicos y emociones cruzadas, no centrándose en una única tendencia y manteniéndose fiel al estilo de la banda. Delirio colectivo y desenfreno con las interpretación de las reconocidas “In the Shadows”, prácticamente un himno generacional, y “First Day of My Life”, melodías sensibles e introspección con las preciosas baladas “Not Like the Other Girls” y la hermosa versión acústica de “Sail Away” solo acompañada por la guitarra de Emilia. Ya promediando la última parte del show, Eero Heinonen se toma el tiempo para recordar el reciente cumpleaños del baterista Aki Hakala y el público de manera intuitiva empieza a cantar al unísono un improvisado “Feliz Cumpleaños”. “Justify”, perteneciente al álbum “Black Roses” (2008), fue el encargado de poner el punto final de un evento que durante 80 minutos nos sumergió en una realidad paralela.

No es necesario ser tan exigente para notar que el sonido estuvo muy lejos de la perfección, Lauri Ylönen se encontraba enfermo y su voz desde un comienzo se evidenció bastante resentida, seguramente acusando también el desgaste de la extensa gira que trae a cuestas, pero estos elementos que podrían considerarse técnicos quedaron en un segundo plano en contraste con la propuesta integral de los finlandeses, quienes supieron configurar un show sólido, emotivo, energético, con mucha complicidad de los fanáticos, y porque no decirlo, con algo de nostalgia. Se cumplió a cabalidad el objetivo de este Weirdo Tour, pudiéndose repasar en vivo los principales cortes de este trabajo: “Creatures of Chaos”, “Rest in Pieces”, “Weirdo”, “Banksy”.

Existen bandas que recurren a la nostalgia como principal consigna para seguir manteniéndose vigentes, The Rasmus por el contrario ha entendido a la perfección que la fórmula que más se adapta a su estilo es abrazar esos grandes éxitos del pasado, que hace poco más de dos décadas los catapultaron al éxito a nivel global, pero sin renunciar a un presente que sonoramente sigue siendo fructífero y que los mantiene envueltos en un saludable proceso creativo y de reinvención.

Setlist

1.- Break These Chains
2.- Guilty
3.- No Fear
4.- Time to Burn
5.- Rest in Pieces
6.- Forever Young (cover de Alphaville)
7.- Weirdo
8.- Immortal
9.- Not Like the Other Girls
10.- First Day of My Life
11.- Creatures of Chaos
12.- Livin' in a World Without You
13.- F-F-F-Falling
14.- Banksy
15.- In My Life
16.- In the Shadows
17.- Sail Away
18.- Justify