QOTSA - "Perfecth": Encantadoramente sin carácter

Queens of the Stone Age llevaba tiempo insinuando una transformación que los acercaba a una estética más sobria y teatral, incluso reversionando su pasado. Sin embargo, justo cuando pensábamos que esta transformación desembocaría en un álbum con una personalidad todavía más marcada, no logra encantar con canciones más interesantes ni construir una atmósfera particularmente envolvente. Y es que "Perfecth" pareciera confundir vulnerabilidad y sobriedad con falta de carácter.

Por: Matías Muñoz

Recibido como uno de sus álbumes más personales y vulnerables, "Perfecth", el último trabajo de Queens of the Stone Age, expone a un Josh Homme revisando su propia vida, sus errores, sus relaciones y su cercanía con la muerte (fue diagnosticado con cáncer en 2022), encontrando en este álbum una nueva forma de escribir e interpretar, además de perseguir un nuevo sonido.

De a poco, la banda ya insinuaba esta nueva dirección, con una estética más sobria, teatral y oscura, con un Homme cada vez más interesado en explorar una faceta de crooner con una presencia más elegante en escena. Una dirección artística que, considerando la evolución de sus últimos trabajos, hacía pensar que la banda estaba preparando algo más profundo.

Esa exploración, lejos de ser robusta o dinámica, no se traduce necesariamente una una atmósfera llena de tensión como nos tenían acostumbrados. QOTSA siempre ha sido una banda reconocible incluso cuando se alejaba de lo convencional. Su personalidad estaba en los detalles, en el groove, en los arreglos estridentes y en esa capacidad de hacerlo convivir con lo seductor y coqueto.

El problema de "Perfecth" no es su menor inclinación hacia el rock, sino lo que sucede cuando deja de apoyarse en algunos de sus recursos más reconocibles sin encontrar algo igualmente cautivador en su reemplazo. La banda siempre ha encontrado maneras de reinventarse, desarmar sus propias estructuras y jugar con sonidos que exceden los límites de su rock. Desde la psicodelia stoner de "Rated R" (2000) hasta la sofisticación de "...Like Clockwork" (2013), su identidad nunca ha dependido exclusivamente de la distorsión.

En "Perfecth" hay una búsqueda evidente de intimidad, de explorar atmósferas más delicadas y pasajes que privilegian los matices por sobre la contundencia. Por supuesto también hay espacio para el groove y ciertos arreglos que amplían el lenguaje habitual de la banda y en ese sentido, el álbum tiene inquietudes. Sin embargo, esa diversidad no siempre se traduce en una identidad como ya venían preparándolo. Por momentos, las canciones parecen quedarse en una primera intención, como si les faltara una capa adicional de tensión, una decisión más arriesgada o un detalle inesperado que históricamente ha distinguido al grupo.

Como ejemplo de ello, "Insignificant Other" pareciera destrabar esa tensión y mostrar lo que buscan representar. Homme describe la lírica como la distancia y "esa sensación de vértigo que produce descubrir que alguien que era tu mundo ya no está". Con arreglos cercanos al funk y ese groove perdido, mantiene con sus guitarras y el órgano una base rítmica atractiva y un desarrollo que tiene suficiente carácter para sostenerse por sí mismo sin la necesidad de romper una distorsión.

"Where the Goth Girls at?" sigue la misma onda con arreglos más robustos y densos, combinados con un Jon Theodore más que protagonista. Aquí, la banda a ratos recupera esa insolencia, arrogancia e ironía con una canción provocadora como contrapunto a la solemnidad de otros momentos del disco.

En "Sunday", el simulacro Bowie de Homme (coescrita por él para Iggy Pop y que forma parte de "Post Pop Depression") se abalanzan a un pop que aún suena fresco, con teatralidad, extravaganza y elegancia.

Entre arreglos de cuerdas y guitarras acústicas ("Easy Street"), el disco avanza rápidamente sin penetrar más allá en su idea. La diferencia está en la manera de ocupar esos espacios, donde una canción puede ser contenida y, aun así, tener una presencia total. Se puede prescindir de los grandes riffs, pero también se necesita encontrar o recuperar esa tensión en la interpretación, más personalidad en los arreglos y una atmósfera que sostenga aquello que no se dice.

"Run Away from the Mob", pensada originalmente en las sesiones de "...Like Clockwork", es donde todos esos elementos que forjaron la identidad del grupo y se mezclaron en esta metamorfosis encuentran una dirección emocional. La canción tiene una narrativa, una progresión y un desenlace donde hay personalidad, riffs intensos y una actitud más confrontacional, pese a que sigue la línea lírica de relato personal.

Esa irregularidad, sobre todo en su parte media, termina jugando en contra de un álbum que parece tener bastante claro hacia dónde quiere dirigirse, pero no cómo llegar completo hasta ahí.

"Perfecth" carece de una capa más de actitud, un arreglo, un detalle y hace echar de menos es esa extraña combinación de elegancia y sensualidad. Pero tampoco le faltan momentos interesantes. La banda todavía demuestra que puede construir canciones desde el ritmo, la textura y los cambios de intensidad, y algunas canciones consiguen romper esa sensación de contención para recordar por qué siguen vigentes y encantando a nuevas generaciones.