Entrevista a RHYE: “Mucha alegría en esa liberacíon”.

A lo largo de su trayectoria, Rhye ha construido un universo sonoro donde la intimidad, la vulnerabilidad y las emociones encuentran un espacio de expresión propio. Detrás del proyecto, Mike Milosh ha sabido transformar sus experiencias personales en composiciones que transitan entre la nostalgia, el amor y la fragilidad humana.

Por: Andrés Melián

En la antesala de su regreso a Chile, programado para el próximo 22 de octubre en Club Chocolate, conversamos con Mike Milosh sobre los procesos personales que dieron forma a este nuevo capítulo, las pérdidas que transformaron su perspectiva de la vida, la libertad de trabajar como artista independiente y la importancia de preservar la imperfección humana dentro de la música.

Te compartimos la conversación completa:

Vuelves a Santiago muy pronto, el 22 de octubre, como parte del Joy Tour. Y dado que también ha salido música nueva recientemente, quería empezar hablando sobre cómo este momento actual de Rhye se traslada al show en vivo. ¿Cómo cambian los nuevos sencillos la historia o el arco emocional del show en comparación con cuando empezaste a construir esta gira?

  • Mike Milosh (Rhye): Bueno, soy una persona muy diferente ahora. Quiero decir, soy mucho mayor que cuando lancé la música original de Rhye por primera vez. Han pasado muchas cosas en mi vida. Creo que una de las razones por las que el disco se llama Joy, esta colección de canciones, es también porque he perdido a mucha gente en mi vida en los últimos años: perdí a mi padre, perdí a mi suegro y, lamentablemente, dos amigos se quitaron la vida. Creo que, para mí, la vida produce algunas cicatrices y pierdes a personas que amas, y Joy es un recordatorio de que vivir la vida y hacer música es una alegría. Haber perdido a tanta gente me ha hecho apreciar de verdad los momentos que tengo, ya sea conmigo mismo haciendo música o con las personas en mi mundo. Creo que ahora abordo las cosas con un sentimiento un poco diferente. Siento mucha reverencia por las experiencias, realmente no doy las cosas por sentadas. Incluso el hecho de volver a Santiago de Chile me hace pensar que soy afortunado de poder hacer esto en mi vida.

Te agradezco por compartir esas experiencias conmigo. Este show en particular en Santiago será en Club Chocolate, que es un recinto bastante íntimo, y escribir música ya crea una relación muy cercana con el oyente. Me da curiosidad saber qué pasa cuando llevas eso a una sala así.

  • Mike Milosh (Rhye): Nunca lo sé de antemano. Intento no saberlo para asegurarme de estar presente en la sala con lo que sea que esté sucediendo. Para Chile traemos el show acústico, que es mucho más pequeño que mi show grande. Mucho de eso fue porque no podíamos permitirnos pagar los pasajes de todos. Los vuelos a los países de Sudamérica son bastante caros y salir de gira ha duplicado su costo desde antes del COVID. Pero no quieres cobrarle a la gente el doble por la entrada. Aun así, quería ir a Chile, así que me dije: llevemos el grupo más pequeño y toquemos en salas más pequeñas. La esperanza es simplemente estar muy presente, conectar con la gente que quiso ir al show y compartir un momento muy emotivo con todos.

Para alguien que vea a Rhye en vivo en Santiago, ¿qué esperas que entiendan de esta experiencia o sientan sobre esta versión actual de Rhye que no podrían obtener solo escuchando los discos?

  • Mike Milosh (Rhye): Bueno, creo que lo primero es que soy un tipo canadiense normal viviendo su vida. No es un producto comercial. Cuando empecé con Rhye, nunca quise que a la gente le importara quién era yo como persona. Por eso nunca aparecía en fotografías ni entrevistas; me sentía muy abrumado por la mercantilización cuando estaba firmado con un gran sello discográfico. Ahora que soy un artista independiente, pienso: ¿por qué habría de importarme? Solo soy esta persona canadiense haciendo música y siento cierta tranquilidad al ser yo mismo. Tal vez eso sea parte de madurar o crecer.

Hablando de esta versión actual de Rhye, recientemente lanzaste Sometimes y Summer Song muy seguidas, y ambas llegan en un punto interesante después de Joy. ¿Sientes que estas dos canciones pertenecen al mismo momento creativo o nos señalan diferentes direcciones sobre hacia dónde te diriges?

  • Mike Milosh (Rhye): Hay otra canción que sale el 16 de octubre que también transmite una sensación diferente. Hice demasiadas canciones, casi unas 90 en este punto. No hay forma de lanzarlas todas, pero quería publicar varias de ellas. Comenzamos con Joy 1, ahora estamos sacando Joy 2, que se está convirtiendo en un disco completo, y en invierno lanzaré otro EP. Lo que intentamos mostrar es la experiencia humana dentro de Joy. Cada canción no es una repetición de otra; es otro ángulo desde el cual mirar algo, otra experiencia o sentimiento. Confío en mi subconsciente en que todas están conectadas al mismo universo, pero cada canción es un pequeño mundo único en sí mismo.

Me gustaría quedarme un momento en Summer Song, porque hay algo interesante en la contradicción emocional de esa canción. En la superficie se siente cálida, pero por debajo hay algo de un momento que podría desaparecer. Summer Song captura la emoción de un nuevo romance, pero también la conciencia de que algo hermoso puede ser temporal. ¿Qué te interesó de contar el amor desde ese espacio?

  • Mike Milosh (Rhye): Hice esa canción con mi bajista Roland, y ambos somos personas bastante nostálgicas. Él también ha experimentado muchas pérdidas en su vida y conectamos mucho en lo valioso que es un momento. Por eso se llama Summer Song, porque es como cuando el verano se va. Ambos crecimos en ambientes fríos: él creció en el noreste de EE. UU. y yo en Toronto, que tiene un clima muy similar. Hay un sentimiento muy específico al final de agosto, cuando sabes que el verano está terminando. En la canción, eso se aplica a sentir amor por alguien y temer que se termine o que sea un momento temporal, pero no quieres sentirte triste; quieres estar feliz y agradecido por haber compartido ese momento. Esa nostalgia por el verano es un sentimiento muy canadiense o del noreste que quería capturar en la canción. Por eso, para mí, es triste pero hermosa, honrando ese amor y usando la estación como una alegoría del amor.

A lo largo del EP hay una sensación de atravesar algo difícil mientras intentas aferrarte a algo que vale la pena salvar. ¿Fue algo que pensaste conscientemente al hacer el disco?

  • Mike Milosh (Rhye): Sí, 100%.

¿En qué momento te diste cuenta de que Joy no era solo una emoción presente en las canciones, sino la idea que podía conectar todo el proyecto?

  • Mike Milosh (Rhye): Siempre es interesante elegir el nombre de un álbum. Cuando hice Woman, lo llamé así porque se sentía fuerte. Con Blood, había elementos de familia y estar conectado con la sangre, además de razones personales profundas. Con Spirit, se sintió natural porque se trataba de conectar con mi espíritu. Home lo saqué durante el COVID, cuando mi casa se convirtió en un refugio para mí y un par de amigos. Joy es el resultado de pasar por un par de años difíciles y reencontrar la alegría de hacer música. También de decidir ser un artista independiente, salir de un gran sello discográfico y no trabajar para una maquinaria. Sentí una inmensa alegría al hacer canciones de nuevo, sin la presión de tener que hacerlas un éxito comercial. Hay una liberación en ser independiente; es difícil y da miedo financieramente, pero hay mucha alegría en esa liberación. Una vez que se me ocurrió la palabra Joy, encapsulaba perfectamente el miedo de ir solo, pero también la alegría de ello. Se sintió como la palabra correcta.

Una vez dijiste que sabías que una canción de Rhye estaba terminada cuando podías sentir algo físicamente en el pecho. ¿Sigues confiando en ese instinto o has aprendido a cuestionarlo?

  • Mike Milosh (Rhye): Ahora confío aún más en él. La forma en que hago música viene desde el sentimiento; no trato de ser hiperanalítico. Me apasionan los preamplificadores y las técnicas de grabación, y pienso mucho en cómo microfonear el piano para que no suene a un paquete MIDI sintético. Todo lo que hago ahora es para no sonar perfecto. No quiero la perfección artificial de los programas; quiero que se escuche mi respiración al tocar el piano, los pedales o el crujido de la madera. Pongo mucho pensamiento en eso para capturar la sensación humana de hacer música, enfocándome en transmitir emociones en las grabaciones en lugar de buscar la perfección absoluta.

Ahora que ha pasado algo de tiempo, me pregunto cuánto de ese espacio emocional sigue presente en lo que creas hoy. Como dijiste, lanzas una nueva canción en unos días. ¿Ves esta canción como una continuación de esa búsqueda o sientes que entraste en un capítulo diferente?

  • Mike Milosh (Rhye): Es una buena pregunta, nunca quiero volverme estático o rígido en mi forma de ver la vida, y eso se traslada a la música. Siempre estoy abierto a la posibilidad de cambiar como persona y a lo que una canción vaya a ser, dejando que mi intuición me guíe. Constantemente estoy buscando la canción perfecta en la música, pero nunca la encuentro. Si alguna vez hiciera la canción perfecta, tal vez terminaría, pero no existe la canción perfecta. Por eso, en algún momento tienes que dejarla ir y lanzarla al mundo.

Esa reflexión es un lugar hermoso para cerrar. Muchas gracias por tu tiempo, Mike. Fue un placer hablar contigo y espero con ansias ver a Rhye de vuelta en Santiago.

  • Mike Milosh (Rhye): Muchas gracias. Me voy a divertir mucho en Santiago. Lo aprecio.

Entre recuerdos, pérdidas y nuevos comienzos, Mike Milosh demuestra que la evolución de Rhye no responde únicamente a una búsqueda musical, sino también a una transformación personal. Joy representa, en ese sentido, mucho más que una colección de canciones.
Es el testimonio de un artista que ha aprendido a reconocer la libertad en la independencia y a comprender que la música no necesita alcanzar la perfección para transmitir algo verdadero.