El math rock de Wuhan debuta en Chile: la ruta de Chinese Football hasta Santiago

El circuito de conciertos en Sudamérica experimenta una apertura sostenida hacia la escena independiente asiática, permitiendo la llegada de proyectos que operan al margen de la industria occidental tradicional. En este contexto, Chinese Football aterriza por primera vez en Santiago para presentarse este 25 de octubre en Club Chocolate. El cuarteto originario de Wuhan trae un repertorio fundamentado en el midwest emo y el math rock, respaldado por quince años de trabajo autogestionado y una propuesta en vivo que logró romper la barrera del idioma.

Por: Joaquín Bravo

La historia de la agrupación comenzó en 2011, cuando el vocalista Xu Bo y el guitarrista Wang Bo se conocieron a través de foros de internet. Ambos músicos buscaban un espacio para canalizar sus influencias del pop-punk noventero y el indie rock en una ciudad que dos décadas atrás había albergado una efervescente escena punk local. Al momento de bautizar el proyecto, optaron por un homenaje directo a sus referentes estadounidenses de American Football, una decisión que inicialmente confundió al público chino al asociarlos de manera literal con la selección deportiva nacional.

Con la incorporación del bajista Li Lixin en 2012 y la baterista Zheng Zili en 2016, la banda consolidó su formación actual y afinó su sonido. Sus composiciones fusionan las guitarras intrincadas del math rock con sensibilidades melódicas cercanas al J-pop, citando inspiraciones que van desde Jimmy Eat World y The Get Up Kids hasta la banda japonesa toe. Sobre esta base instrumental compleja, Xu Bo canta en mandarín letras introspectivas que abordan la sensación de insignificancia, la pasión y las confusiones propias del tránsito hacia la adultez.

Para mantener el control total sobre su obra, el grupo edita su catálogo exclusivamente a través de Wild Records, el sello fundado por el propio Xu Bo. Esta libertad creativa les permitió desarrollar una extensa narrativa discográfica inspirada en la estética de los videojuegos de arcade. El concepto tomó forma de trilogía con los EPs Here Comes a New Challenger! (2017) y Continue? (2019), apoyados visualmente por el trabajo del ilustrador Space Layout. Mediante portadas que muestran versiones de anime de los integrantes, el artista consiguió retratar la incomodidad y las contradicciones emocionales que cruzan las canciones.

El cierre de esta etapa conceptual enfrentó un obstáculo imprevisto cuando las estrictas cuarentenas paralizaron a la provincia de Hubei. El encierro obligó a pausar las presentaciones y retrasó casi tres años el lanzamiento del disco final de la saga, Win & Lose. Durante este periodo de aislamiento, el enfoque lírico de la banda mutó hacia una búsqueda de tranquilidad frente a la ansiedad circundante, derivando en arreglos musicales más luminosos y cercanos al pop. Al publicarse a fines de 2022, el álbum dividió a los seguidores más apegados a la crudeza inicial del grupo, pero simultáneamente posicionó a la agrupación en el primer lugar de ventas de math rock en la plataforma Bandcamp.

Ese renovado alcance internacional cimentó el camino para derribar definitivamente las fronteras geográficas. Si bien la banda ya había cumplido el hito de abrir la gira asiática de American Football en 2019, la postpandemia marcó su expansión expansiva hacia occidente. En 2023 completaron un recorrido de 35 días y 22 shows por Europa, destacando su participación en el prestigioso festival inglés ArcTanGent. Al año siguiente redoblaron la apuesta con su debut en Norteamérica, donde agotaron casi la totalidad de sus doce fechas y registraron sesiones en directo para plataformas emblemáticas como KEXP y Audiotree.

La presentación de Chinese Football en Chile nos deja clara una cosa: cómo las comunidades digitales formadas en torno a nichos musicales de oriente lograron traducirse en una red de giras físicas sostenibles a nivel global.