Desde Beccar, en la zona norte de Buenos Aires, Bandalos Chinos lleva más de quince años construyendo una propuesta que se ha convertido en una de las más reconocibles del indie pop argentino. La banda nació en 2009, cuando Gregorio “Goyo” Degano e Iñaki Colombo, compañeros desde la adolescencia, comenzaron a tocar junto a Tomás y Matías Verduga y Nicolás Rodríguez del Pozo. Poco después se sumaría Salvador Colombo en los sintetizadores, completando la formación que se mantiene hasta hoy: Goyo en voz, Salvador en sintetizadores, Tomás en guitarra y coros, Matías en batería y percusión, Iñaki en guitarras y sintetizadores y Nicolás en bajo.
Por: Gabriela Torres

El nombre también tiene una historia particular. Lo que comenzó como una confusión de un sonidista entre “los chicos” y “los chinos” terminó convirtiéndose en el nombre de la banda. Un accidente que, más de una década después, terminó acompañando una trayectoria que los ha llevado por distintos escenarios de Latinoamérica, Europa y Estados Unidos.
Su discografía comenzó en 2012 con el álbum homónimo Bandalos Chinos. Luego llegaron los EP Nunca estuve acá en 2014 y En el aire en 2016, trabajos donde ya aparecían los sintetizadores y el electropop que posteriormente serían parte importante de su sonido. Pero fue con BACH, publicado en 2018 y producido junto a Adán Jodorowsky, cuando la banda dio un salto importante. “Vámonos de viaje”, “Demasiado” y “Tu órbita” comenzaron a instalarse con fuerza dentro de su repertorio y ampliaron considerablemente su público.
En 2020 llegó Paranoia Pop, un disco que mantuvo la relación de Bandalos Chinos con el pop y el baile, pero que también abrió espacio a colaboraciones con artistas como LOUTA, Tei Shi y David Aguilar. Dos años después, El Big Blue continuó esa etapa y llevó a la banda a una extensa gira por Argentina, Latinoamérica y España. Entre ambos discos también apareció Feliz Navibach, una colección de rarezas, demos y registros en vivo que funcionó como una especie de extensión de aquella etapa.
A lo largo de este recorrido, sus referencias han sido tan variadas como su propia música. Luis Alberto Spinetta es una de las influencias que la banda ha reconocido desde sus primeros años, mientras que también aparecen nombres como Charly García, Soda Stereo y Tame Impala entre sus referencias. A esto se suman elementos del funk, el disco, la new wave y el pop de distintas épocas, dando forma a una mezcla que Bandalos Chinos ha convertido en un lenguaje propio.
Y es justamente desde ese lugar donde aparece Vándalos, su quinto álbum de estudio, publicado en 2025 y producido por Fermín Ugarte. El disco presenta una faceta más nocturna y reflexiva de la banda, alejándose por momentos de la energía más luminosa que predominaba en BACH, Paranoia Pop y El Big Blue, aunque sin abandonar nunca las ganas de bailar.
Desde “Una Señal”, el álbum propone un recorrido marcado por sintetizadores, melodías electrónicas y una atmósfera que parece desarrollarse a medida que avanza la noche. “El Ritmo” recupera un pop de inspiración ochentera, mientras “Comando Juntar”, “Mentira” y “Revelación II” mantienen el movimiento con bajos marcados, guitarras y coros que vuelven a poner a la banda en terreno conocido.
Pero Vándalos también sabe bajar las revoluciones. “Los Chinos”, “El Único Romántico” y “Nosotros” llevan el disco hacia el desamor y la introspección, mientras “Revelación I” marca una pausa más directa y emocional. Después, “Gloria y Pena” recupera el pulso hasta llegar a “Viajes en el Tiempo” y “Te Amo”, cerrando un álbum que atraviesa distintas etapas de una noche y, al mismo tiempo, distintas formas de relacionarse con el amor, la nostalgia y la aceptación.
Más que buscar repetir el sonido de sus trabajos anteriores, Vándalos amplía el universo de Bandalos Chinos. Hay canciones que mantienen ese impulso inmediato que los caracteriza, pero también otras que requieren detenerse un poco más en sus letras y arreglos. Es un disco donde la banda se permite experimentar con sus propias herramientas y llevarlas hacia un lugar más contenido, sin perder aquello que durante años ha hecho reconocible su música.
Ese diálogo con el pasado también aparece, aunque de manera más puntual, en “Máquina del Tiempo”, colaboración con Mi Amigo Invencible publicada en abril de 2026. La nueva versión reúne las voces de Goyo Degano y Mariano Di Cesare y suma otro capítulo a esta etapa reciente de Bandalos Chinos.
Chile, mientras tanto, se ha convertido en una parada habitual dentro de su recorrido. La banda ya ha pasado por distintas ciudades del país durante los últimos años, incluyendo Santiago, Concepción y Quilpué en la etapa de El Big Blue, además de su participación en Paraíso Pop en el Movistar Arena en 2024. En agosto de 2025 regresaron para presentarse en el Teatro Caupolicán, esta vez con Vándalos como parte central de su repertorio.
Ahora el grupo vuelve al país con una nueva gira que recorrerá Concepción, Santiago, Viña del Mar y Frutillar, antes de continuar su recorrido internacional por Latinoamérica. La primera parada será el 1 de octubre en Havana Club de Concepción; luego pasarán por Santiago, el 7 de octubre estarán en el Teatro Municipal de Viña del Mar y el 9 de octubre llegarán por primera vez al Teatro del Lago de Frutillar.
En Santiago, el encuentro será en Club Blondie, donde originalmente se anunciaron presentaciones para el 2 y 3 de octubre, ambas actualmente agotadas. Debido a la demanda se sumó una tercera fecha para el domingo 4 de octubre. La presentación será para mayores de 18 años, con apertura de puertas a las 19:00 horas y comienzo del show a las 21:00 horas. La nueva función tiene entradas desde $38.000.
La visita llega en un momento particularmente interesante de la carrera de Bandalos Chinos. El público chileno podrá encontrarse con una banda que ya cuenta con un repertorio amplio y reconocible, pero que actualmente está girando con un disco que propone otra temperatura. En el escenario convivirán las canciones que ayudaron a construir su historia con este nuevo capítulo, donde el baile sigue presente, aunque acompañado de una mirada más introspectiva.
Después de quince años, siete discos y una trayectoria que los ha llevado a consolidarse dentro del circuito alternativo latinoamericano, Bandalos Chinos continúa ampliando su propio universo. Vándalos demuestra que todavía hay espacio para explorar dentro de una propuesta que ya tiene una identidad clara: canciones que pueden sonar durante una noche de fiesta, pero que también encuentran su lugar cuando las luces bajan y queda tiempo para pensar en todo lo que pasó.
Y quizás esa sea una de las mejores formas de entender el presente de Bandalos Chinos: seguir haciendo canciones que invitan a bailar, incluso cuando la noche empieza a ponerse un poco más seria.